Feliz me hallo hoy tras el maravilloso curso de tartas pintadas a mano impartido por Natasha Collins de Nevie-Pie Cakes en Alma's Cupcakes. Ha sido genial aprender a pintar una tarta de fondant y ver que, aunque no sea fácil, con unos cuantos consejos y trucos puedes hacer algo que quede aparente y vistoso. De momento no tengo fotos bonitas para poneros, pero podéis ver una foto chuchurría en mi página de Facebook.
Os contaré un poco más sobre este taller en cuanto tenga unas fotos decentes, de momento os dejo con las fotos de algo que también me hizo mucha ilusión: ¡mis primeros mini cupcakes! Sí, ya sé que tampoco es para tanto, después de haber hecho cientos de cupcakes estrenarse en hacerlos igual pero en pequeñito, pero es que...¡¡son tan graciosos!! Las cosas pequeñitas es que tienen ese aire tierno al que es complicado resistirse.
¿A que sí? Los miras y te dan ganas de comértelos todos. Y eso es un inconveniente, sobre todo a estas alturas en las que empezamos tod@s con la operación bikini, pero da igual, porque al ser pequeñitas parece (la clave es la palabra "parece") que engordan menos. "Parece" que puedes comerte tres o cuatro sin mayores consecuencias. "Parece" que si te comes una de toffee, otra de chocolate, otra de red velvet y otra de oreo es como si te hubieses comido unas galletas rancias de avena.... ¡pero no! no os dejéis engañar por estas pequeñas criaturas impostoras: engordan incluso más que los cupcakes normales. Sí sí, lo que habéis leído... ¡MÁS! porque "parece" que te has comido dos o tres cuando llevas ya cinco o seis.
Calorías aparte, en realidad tengo que decir que me gustan más los cupcakes de tamaño normal que estos pequeñitos. Que sí, que son una cucada, peeeeeeroooo... me parece que quedan menos jugosos. Quizás sea porque tengo menos práctica y si lo sigo intentando me salgan igual, pero la verdad es que los que he probado en otros sitios también me han parecido un poco más secos. Entendédme, buenos están, porque es la misma receta, pero hay un puntito que tiene el cupcake normal que a éste le falta. Probablemente si te los comes recién hechos no lo notes, pero si los comes al día siguiente se nota.
De todas maneras, no ha sido taaaaan decepcionante como lo hago parecer. Volveré a hacer mini cupcakes, y además no creo que tarde mucho. Lo mejor que veo al hecho de que sean pequeñitos es que mucha gente que a lo mejor no prueba un cupcake porque lo ve demasiado grande y no quiere dejar un trozo, se anima a probar estos bocaditos que entran solos. Os animo a que probéis a hacerlos, además en breve será el Día del Padre y podéis quedar divinamente regalando unos mini cupcakes de, por ejemplo, ron con chocolate.
También se me ocurre que os pongáis con l@s peques de la casa a prepararlos porque os lo pasaréis pipa y así pueden regalar algo que hayan hecho ell@s mism@s.
Os deseo como siempre feliz fin de semana a l@s que no tengáis que trabajar. Disfrutad mucho que parece que está haciendo mejor tiempo. Un abrazo,
Lara
Canción del día: Big big girl - Emilia



