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miércoles, 14 de noviembre de 2012

Receta de cupcakes de calabaza

¡Buenos días!
     Hoy os traigo por fin la receta de los cupcakes de calabaza. Eso sí, como no tengo fotos de cupcakes de calabaza porque se acaban siempre antes de encontrar la cámara, os voy a poner unas fotos de unos cupcakes de galletas María que hice para el cumpleaños de mi amiga María. 
     Vamos primero con la receta.

Ingredientes para hacer 12 cupcakes:

2 huevos
1 1/2 tazas de harina
1 1/2 tazas de azúcar
1 1/2 tazas de puré de calabaza
1/4 taza de aceite de girasol o de oliva suave
1/4 taza de leche
1/2 cucharadita de bicarbonato
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de canela
1/2 cucharadita de jengibre
1/2 cucharadita de nuez moscada
1/2 cucharadita de clavo

     El puré de calabaza se puede usar el de bote que venden carísimo importado de EE.UU., o lo podemos hacer en casa con calabazas, que aún es temporada. Yo lo hago poniendo la calabaza al vapor cortada en trozos. La dejo como 45min para que esté blandita y sea más fácil triturarla. Una vez cocida se pasa por la batidora hasta que quede un puré no excesivamente fino, con un minuto de batidora sobra. Si no tenemos olla para cocer al vapor, pues lo cocemos de manera tradicional.
     Las especias son más bien al gusto, pero yo he puesto algo orientativo. Sé que de canela suelo echar 1 cucharadita en lugar de media porque me gusta mucho. De nuez moscada algo menos de media, y de jengibre algo más de media pero sin llegar a una entera.
     Las cucharaditas son medidas americanas, igual que las tazas. Una cucharadita es lo que en inglés se llama teaspoon. Cucharada sería tablespoon. Tanto la "taza"o "cup" como la "cucharada" o "cucharadita" son medidas de volumen, por lo que os doy la equivalencia en mililitros.

1 taza = 240ml
1 cucharada = 15ml
1 cucharadita = 5ml

     Antes que nada, encendemos el horno a 160ºC con calor por arriba y por abajo para que vaya cogiendo temperatura. No vale ponerlo a 200 para que se caliente rápido y luego bajarlo a 160, hay que ponerlo directamente a 160 y esperar a que llegue a esa temperatura. Cogemos nuestra bandeja de cupcakes y colocamos las cápsulas de papel dentro. Si no tenemos bandeja para cupcakes, podemos usar los moldes de silicona que venden en todo tipo de establecimientos. Esta misma masa, también sirve para hacer un bizcocho, más abajo os lo explico.
    Ponemos todos los ingredientes secos (harina, especias, sal y bicarbonato) en un bol, tamizamos y reservamos. En otro bol, batimos los huevos durante unos 30 segundos y después añadimos el azúcar. Batimos hasta que la mezcla aclare y aumente un poco de volumen. Entonces añadimos el aceite y batimos hasta que se mezcle bien. Añadimos la leche y batimos hasta que se integre. Por último, añadimos el puré de calabaza y repetimos la operación.
     Cogemos el bol donde teníamos tamizados los ingredientes secos y los vamos añadiendo, cucharada a cucharada, a la mezcla de ingredientes húmedos. Mezclamos con la espátula con movimientos envolventes, no es necesario que lo batamos, sólo hay que mezclarlo. Una vez hemos integrado toda la mezcla de harina, vertemos cantidades iguales de masa en cada molde o cápsula de cupcake. Metemos en el horno a media altura y horneamos unos 22-25 minutos dependiendo de nuestro horno y del tamaño de nuestros moldes de cupcake. En cualquier caso, verificar pinchando con un palillo, si sale limpio al pinchar, ya están. Tened en cuenta que estos cupcakes son más húmedos que de lo normal, por lo que puede parecer que están demasiado blandos, pero no os engañéis, si vuestros cupcakes son de un tamaño generoso, a los 25 min máximo estarán cocinados. Una vez estén listos, los sacamos del horno y dejamos enfriar la bandeja durante 5 minutos. Sacamos los cupcakes de la bandeja y los dejamos enfriar del todo sobre una rejilla.

     Si queremos hacer un bizcocho, hemos de seguir todos los pasos que hemos seguido para hacer la masa de los cupcakes, porque es exactamente la misma. La diferencia está en el molde que usaremos y en el horneado. El molde puede ser cualquier molde de bizcocho que os guste: redondo, cuadrado, con agujero, con formas... lo que queráis. Lo importante es que lo untemos bien de mantequilla/margarina/aceite y que luego lo espolvoreemos bien con harina. A este proceso se le llama "encamisar" el molde.
     El horneado del bizcocho es probablemente lo más importante y también lo más complicado. Me explico: hornear un bizcocho en sí no tiene ningún misterio, ya que sólo hay que meter el bizcocho en el horno y se hace sólo. El problema es conocer bien nuestro horno para saber qué temperatura es la ideal para que el bizcocho quede perfecto. A mí me ha costado al menos 5 bizcochos encontrar el punto ideal. Las reglas generales son que para que el bizcocho suba lo suficiente pero no demasiado la temperatura ha de estar entre 175ºC y 195ºC. El calor ha de estar por abajo solamente y sin aire. Tras muchas pruebas de ensayo y error, he llegado a la conclusión de que la temperatura ideal en mi horno es de unos 180ºC y el tiempo de cocción, dependiendo del tamaño del bizcocho, no suele ser inferior a 50 minutos.
     Una de las claves más importantes para que nuestro bizcocho no "se baje" es NUNCA abrir el horno antes de que hayan transcurrido al menos 40 minutos de cocción. Otra cosa a tener en cuenta, es que un bizcocho es algo muy delicado, y si le damos un golpe al horno, puede que le lleguen las vibraciones del golpe al bizcocho y se hunda. Por último, para saber que ya está horneado, pinchamos con un palillo igual que con los cupcakes. Una vez esté horneado, lo dejamos reposar unos 5-10 minutos fuera del horno y lo desmoldamos. Yo dejo que se enfríe un poco y en cuanto deja de estar caliente lo envuelvo en papel de film para que no se seque.

     Las veces que he hecho estos cupcakes de calabaza, he dejado la mitad así sin nada y la otra mitad la he cubierto de cream cheese icing de canela. Es como la crema de queso de los pasteles de zanahoria, sólo que añadiendo canela. En próximos posts la receta.

     Espero que hagáis estos cupcakes de calabaza, o el bizcocho si os resulta más sencillo, porque de verdad que os va a encantar y es un dulce muy de temporada que todo el mundo apreciará.


     Y, después de todo este rollo, os dejo con las fotos de los cupcakes de galletas María. Los hice para María, que es una de las personas menos golosas que conozco, así que me curré unas decoraciones de fondant pintadas a mano para que le encantasen.


   
     Esta forma de decorar cupcakes me encanta, porque me recuerda a los gorros de natación que llevaban las "sirenas" de los años 50. Me parecen encantadores.




     Los zapatos pretendían ser unas puntas de ballet, porque es algo especial para María, pero al final acabaron pareciendo unas manoletinas. Por suerte, también la he visto llevar manoletinas, así que no fue demasiado grave el fallo.


     Espero que os haya gustado la entrada de hoy. Sé que ha sido un poco larga, pero quería daros toda la información necesaria para que hagáis vosotr@s mism@s este bizcocho tan espectacular y sencillo.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Otoño

     Ahora sí. Es otoño. Cuando hice esta tartita justo acababa de empezar el otoño, pero hasta ahora en realidad no ha empezado el tiempo otoñal. La lluvia, las hojas amarillas y marrones, naranjas, rojas... Así que estos días de paraguas y chubasquero me dan la oportunidad de enseñaros esta minitarta otoñal.




     El bizcocho de esta tarta es una receta del libro Cake Chic de Peggy Porschen. El bizcocho se llama rich dark chocolate cake y es increíble. Está especialmente pensado para utilizar en tartas con fondant porque aguanta bien el peso ya que es bastante consistente. Sin embargo, es muy jugoso, algo que no esperas cuando lo coges porque pesa mucho. Y tiene un sabor alucinante. Yo no soy una amante del chocolate, pero he de reconocer que es uno de mis bizcochos favoritos. De hecho, es el que utilizo ahora en todas las tartas de chocolate que me encargan.




     El relleno de la tarta era de buttercream de fresa y la mezcla resultó mejor de lo que esperaba. Después de esta tarta se me ocurrió probar a hacer bizcocho de calabaza, porque la calabaza me encanta y justo empezaba la temporada de calabazas. Y de ahí surgieron unos de mis cupcakes favoritos: cupcakes de calabaza rellenos con puré de calabaza y con cream cheese icing de canela. Pero esos os los enseño en otro post más adelante. ¡Con receta incluída!


     Quedáis avisa@ds, estad pendientes para la receta de los cupcakes de calabaza más jugosos que hayáis probado nunca. ¡Feliz sábado!

miércoles, 31 de octubre de 2012

¿Truco o trato?

     Mi primera aportación al blog está relacionada con el día de hoy, ya que se celebra Halloween. Ya sé que no es una tradición española, pero la verdad es que es la ocasión ideal para hacer unos cupcakes coloridos y muy divertidos, así que, ¿por qué no aprovechar?
     También es cierto que me sobraron unos cuantos cupcakes sin decorar de una fiesta de cumpleaños infantil en la que impartí un breve taller de decoración de cupcakes para los peques (¡y las mamis!). De modo que queda la siguiente ecuación:


CUPCAKES SIN DECORAR+ALGO DE TIEMPO LIBRE+RESTOS DE BUTTERCREAM+HALLOWEEN=
 ¡¡¡CUPCAKES DE HALLOWEEN!!!


     Los cupcakes son de vainilla, y el frosting es buttercream de merengue suizo (mi nuevo buttercream favorito, porque es mucho más suave y tiene un brillo espectacular), uno de fresa y otro de cereza. Os dejo las fotos.



     Os dejo también como recomendación de lectura para estas fechas los cuentos de Edgar Allan Poe, por si alguien no los ha leído.

  

   También de obligada lectura es esta Guía de supervivencia zombi de Max Brooks, porque esta noche es Halloween y un@ nunca sabe lo que se puede encontrar por la calle, en la parte oscura de las escaleras o debajo de la cama...




     Pues esto es todo por ahora, espero que os hayan gustado y que disfrutéis del día de hoy... mientras podáis... ¡¡¡BUUUUU!!!