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domingo, 18 de agosto de 2013

Receta de cupcakes de cerezas piscineros

     Hoy traigo una receta de minicupcakes de cerezas deliciosos. Muy frescos para estos días de calor, y más con la que parece ser que se avecina para la próxima semana. Son unos minicupcakes de cerezas cubiertos con crema de queso, que es mi favorita. La crema de queso va bien con todo, pero con los bizcochos de frutas queda especialmente bien.
   
     Yo soy una gran amante de la fruta de verano. Las naranjas, manzanas y peras me aburren. Pero en cuanto empiezan las fresas se me ilumina la cara porque justo después vienen la sandía, el melón, los melocotones, las nectarinas y... ¡las cerezas! ¿Cómo resistirse a unas picotas oscuritas y dulces? Pues algo así dentro de un bizcocho no puede si no mejorarlo. 




     Reconozco que lo de deshuesar las cerezas es un poco puñetero, pero ¡merece la pena! Los bizcochos con frutas tienen una jugosidad que es difícil de conseguir sin ellas. Os dejo la receta:

Ingredientes para 12 cupcakes o 40 minicupcakes:

50 ml de aceite de oliva
50 ml de aceite de girasol
150 g de azúcar
180 g de harina
120 ml de leche
1 cucharada de zumo de limón
1 huevo
100 g de cerezas troceadas
2 cucharaditas de bicarbonato


    Como siempre, precalentamos el horno a 160ºC con calor por arriba y por abajo pero sin ventilador. Preparamos las cápsulas de los cupcakes en la bandeja. Preparamos buttermilk mezclando la leche con el zumo de limón y lo dejamos reposar unos 5 minutos. Por otro lado, tamizamos juntos la harina y el bicarbonato y reservamos.
     En un bol, mezclamos el aceite con el azúcar hasta que estén completamente integrados. Añadimos el huevo y batimos hasta que aclare un poco la mezcla. 
     Añadimos la mitad de la mezcla de harina y bicarbonato y lo mezclamos hasta que esté todo bien integrado, pero sin mezclar de más. Agregamos el buttermilk y mezclamos y, por último, añadimos el resto de la harina. Cuando la masa sea homogénea, echamos las cerezas troceadas y removemos bien con una espátula.
     Llenamos las cápsulas con la masa hasta 2/3 de su capacidad. Si horneamos a 160ª los cupcakes no suben demasiado, así que si nos pasamos un poco no hay problema. Horneamos durante 23 minutos o hasta que, al pincharlos con un palillo, éste salga seco. Dejamos enfriar 5 minutos en la bandeja y después los pasamos a una rejilla para que se enfríen del todo. 



Ingredientes para la crema de queso o cream cheese icing:

60 g de mantequilla a temperatura ambiente
150 g de azúcar glas
120 g de queso de untar tipo Philadelphia

     Batimos la mantequilla hasta que aumente un poco de volumen y claree un poco. Añadimos el azúcar glas y batimos despacio al principio hasta que se integre (para no llenar la cocina de polvo dulce) y después subimos la velocidad y batimos durante unos 5 minutos. La mezcla habrá aumentado de volumen y tendrá una textura más esponjosa y un color más claro. Entonces añadimos el queso que ha de estar muy frío (no lo sacamos de la nevera hasta que no lo vayamos a usar) y batimos a velocidad alta durante al menos otros 3 minutos.





     Esta crema con tanto queso es bastante blanda porque además no tiene tanta azúcar como otras, lo que hace que sea menos consistente y más difícil de manejar con la manga pastelera. Con estos calores además se nos reblandece mucho al tener la manga en contacto con las manos. Yo recomiendo que no le echéis más azúcar ni menos queso porque así está mucho más rica. Os costará más trabajar con ella, pero veréis que el resultado es estupendo. 



     Para que sea más fácil de manejar podéis dejarla enfriar en la nevera unos 5-10 minutos antes de usarla y meter las manos en un cuenco con hielo para que no estén tan calientes, que además con estos calores es hasta agradable. En invierno no tendréis tantos problemas para trabajar con ella, pero si sois de manos muy calientes podéis seguir los mismos consejos.


     Pues hasta aquí la entrada de hoy. Espero que estéis disfrutando de piscinas, playas, ríos o incluso fuentes, cualquier cosa para refrescaros en estos días de calor porque, como os decía antes, parece ser que la próxima semana se avecina una ola de calor que nos dejará temperaturas de 40ºC. Disfrutad de lo que queda del domingo y que tengáis un feliz comienzo de semana.

Lara



martes, 30 de julio de 2013

Bizcocho sin azúcar y ayuda para esculpir tartas

     Lo prometido es deuda, así que os traigo unas poquitas fotos del "cómo se hizo" la tarta de R2-D2 y, ya que estoy, la receta. Ya os conté que la receta es sin azúcar porque una de las personas que iban a comer tarta es diabética. Estuve consultándoles qué podía tomar y qué no y al final hice una adaptación de una receta que hago habitualmente pero cambiando el azúcar por endulzante artificial apto para diabéticos.

     Respecto al tema de los diabéticos, yo personalmente habría optado seguramente por utilizar harina integral porque su índice glucémico es menor, pero me dijeron que preferían que usara harina normal. También tengo entendido que cuantas menos grasas tomen los diabéticos (ya, y todos en general... pero un día es un día) mejor, por lo que quizás habría sustituido el buttercream por una crema pastelera (aquí tendríamos el problema de la harina, pero creo que un par de cucharadas de harina seguramente sean mejores que 300g de mantequilla) o un merengue. También lo consulté y me dijeron que no había problema por que tomase un poco de mantequilla un día, así que seguí adelante.

     De tal manera que al final hice un bizcocho de chocolate relleno de buttercream de café. Esta foto que os pongo ahora es del bizcocho ya montado, antes de esculpir la forma.


     Os aviso de que las fotos las hice con el móvil, así que la calidad es pésima, pero en plena elaboración y llena de mantequilla y migas por todas partes no era plan de ponerse a hacer virguerías.

     Como podéis ver, utilicé 5 capas de bizcocho, porque quería que quedase bien alta para después poder cortar sin miedo de quedarme con una tarta bajita o de no conseguir la forma deseada. Hice tres bizcochos y los fui cortando, almibarando, rellenando y apilando. 

     Y aquí es donde empieza lo divertido. Utilicé un cuchillo de Ikea normalito, de los de cortar carne, porque necesitaba uno con sierra para poder cortar bien el bizcocho sin destrozarlo. Sé que hay gente que utiliza plantillas para recortar sus bizcochos y darles forma, pero como era una forma relativamente sencilla me lancé a hacerlo sin plantilla.


     Del proceso de esculpido en sí poco os puedo contar. Simplemente consiste en ir cortando de aquí y de allá hasta que consigáis que vuestro bizcocho tenga la forma que andáis buscando. Lo que sí os recomiendo porque me parece super importante, sobre todo si estáis empezando a esculpir bizcochos, es que hagáis un bizcocho más grande de la medida en que queráis que se quede y también que quitéis muy poco a poco. Siempre es más fácil quitar que añadir. Si por lo que sea os equivocáis y cortáis de más, tampoco os asustéis demasiado ya que siempre podéis volver a pergarlo con un poco de buttercream o la crema que estéis usando de relleno. No quedará tan estable como si no lo hubiéses pegado, pero os servirá y además al cubrirlo con una capa de buttercream y después con el fondant no se notará.

     En este caso, como véis, yo tallé mi bizcocho con forma de cúpula (o lo que es lo mismo, una semiesfera) para poder hacer la cabeza de R2-D2, el divertido droide de Star Wars. Tras un ratito de esculpir (menos de lo que esperaba, por suerte), logré darle una forma casi perfecta de cúpula y me dispuse a cubrirlo con buttercream. Así quedó una vez cubierto:


     La foto quedó un poco movida, pero véis cómo quedó. Una vez cubierto de buttercream lo enfrié un rato en la nevera. Lo dejé como media hora enfriando y lo saqué para cubrirlo con fondant.


     Ya cubierta de fondant se aprecia mejor la forma esférica de la parte superior de la tarta. Después del fondant me divertí mucho con el spray de pintura comestible que os comenté en la entrada en la que os enseñé la tarta terminada. Con la tarta blanquita como un lienzo es un gustazo ponerte a cubrirla toda con spray, aunque luego te tires limpiando purpurina plateada dos semanas. Creo que no tardaré mucho en encontrar alguna otra excusa para usarla porque es una pasada.

     A continuación os recuerdo los puntos importantes a tener en cuenta a la hora de esculpir un bizcocho:

- Utilizar un cuchillo con sierra.
- Partir siempre de un bizcocho considerablemente más grande (cuanto menos experiencia tengáis, más grande tendrá que ser vuestro bizcocho) del tamaño final que queráis.
- Cortar poco a poco, nunca cortar trozos grandes de golpe (a no ser que lo tengáis marcado con plantilla y sepáis que podéis hacer un corte limpio). Es mejor cortar muchas veces trocitos pequeños y así os vais asegurando.
- Si os equivocáis, que no os dé un ataque de pánico, todo tiene solución: coged el trozo de bizcocho que queráis volver a colocar en su sitio y pegádlo con la crema de relleno que estéis utilizando.
- Hacer las cosas despacio, las prisas nunca son buenas compañeras de este tipo de trabajos.
- Practicar siempre que se pueda, la práctica hace la perfección.

     Veréis que en cuanto llevéis cinco minutos seguidos haciéndolo os veréis mucho más confiad@s y suelt@s. Os pongo ahora una foto de la tarta ya pintada antes de pegar las decoraciones.


     Y ahora vamos con la receta:

PARA EL BIZCOCHO (sale un bizcocho de 15 cm de diámetro que podemos cortar en dos mitades):

1 huevo
170 g de harina (si es para diabéticos recomiendo utilizar harina integral)
100 g de aceite de girasol o de oliva suave (o el que más os guste)
250 ml de leche semidesnatada 
7,5 g de levadura
40 g de cacao en polvo (yo utilicé el de Valor que es apto para diabéticos)
50g de chocolate apto para diabéticos (utilicé el chocolate negro sin azúcares de Valor también apto para diabéticos)
Edulcorante al gusto (podéis utilizar sacarina, aspartamo, sirope de ágave o cualquier otro edulcorante apto para diabéticos)

   Precalentamos el horno a 180ºC con calor sólo por abajo y sin ventilador. Rallamos el chocolate y reservamos. Tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura y reservamos.

     Encamisamos nuestro molde: primero lo untamos bien de mantequilla, margarina, aceite o cualquier grasa y después lo espolvoreamos bien de harina.

     En un bol, batimos el huevo con el azúcar hasta que la mezcla aclare (quedará casi blanca). Añadimos el aceite y después la leche. Después añadimos la mezcla de harina con levadura y cacao de cucharada en cucharada mezclando bien pero sin batir. Por último, añadimos el chocolate rallado, vertemos la masa en el molde y horneamos durante 40 minutos. Pasado este tiempo, vamos pinchando con un palillo hasta que salga limpio. Entonces sacamos el bizcocho del horno, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar.

PARA EL BUTTERCREAM:

150 g de claras de huevo pasteurizadas
450g de mantequilla a temperatura ambiente
edulcorante al gusto
nescafé al gusto
una cucharadita de esencia de café sin azúcar

     Calentamos un poco las claras al baño maría. Montamos las claras hasta que hagan picos blandos. Esperamos a que se enfríe y añadimos la mantequilla poco a poco. En este momento la mezcla se cortará, pero nosotr@s seguiremos batiendo hasta que vuelva a unirse todo.Una vez hayamos conseguido una crema suave y brillante añadimos el edulcorante al gusto y un par de cucharaditas de Nescafé. Añadimos la esencia de café y probamos. Si hace falta, añadimos más esencia de café.

     Os advierto que el Nescafé no se deshace del todo en el buttercream, por lo que quedan "tropezoncitos" de café en la crema. A mí personalmente me gustan mucho, pero sé que hay gente a la que no, por eso os lo aviso. Si no os gustan, prescindid del Nescafé y probad con otra cosa.

     El fondant de la tarta era CON azúcar, por lo que la persona diabética tuvo que apartarlo y no comérselo. Salvo ese detalle, la verdad es que es una alegría poder hacer dulces que puedan llegar a más gente, especialmente a personas que debido a algún tipo de intolerancia no puedan comer dulces de manera habitual o les sea complicado encontrar lugares donde piensen en ellos a la hora de hornear.


     De momento os dejo aquí, pero pronto traeré más cositas que he tenido tiempo esta última semana de hornear cosas muy interesantes. Os deseo felices vacaciones a aquell@s que estéis disfrutando de ellas y a l@s que no... ¡ya llegarán!

Un abrazo,

Lara

Canción del día: Surfin USA - The Beach Boys.









   

lunes, 22 de julio de 2013

Receta de tarta de zanahoria con crema de queso o carrot cake con cream cheese icing

¡Hola!

     Sé que os dije que en la última entrada que la próxima incluiría la receta de la tarta de chocolate sin azúcar, pero no he conseguido pasar todas las fotos del móvil, así que hasta entonces no quería dejar de poneros las fotos de la última tarta de zanahoria que hice, y ya de paso refrescaros la receta y daros algún consejillo para la crema de queso, que sé que a veces (y más con estas temperaturas) se resiste. Eso sí, la próxima sí que traerá la receta sin azúcar, que no me olvido.

     Además, tenía ganas de publicar algo para contaros que ya somos más de 600 seguidores en Twitter y que ya superamos las 10.000 visitas en el blog, de hecho ya hemos superado las 10.500. Así que quería agradecéroslo de todo corazón porque me hace mucha ilusión que cada vez seamos más y más los que disfrutamos compartiendo recetas, fotos, ideas y muchas cosas más por todas las redes sociales. De hecho, en Facebook ya somos más de 220 seguidores. ¡Muchas gracias a tod@s! Ojalá pudiese mandaros un pedacito de tarta a cada uno por Blogger... pero algún día se podrá, tiempo al tiempo, ya veréis jajajaja.

     Esta tarta que os enseño hoy es muy parecida a la que os enseñé en esta entrada, la diferencia fundamental radica en que esta vez sí que la hice con manzana en lugar de melocotón. La verdad es que no sé ya si me gusta más con melocotón o con manzana, probad vosotr@s mism@s y decidid. Os refresco la receta para quien no se haya leído la otra entrada.





Bizcocho de 22cm de diámetro (o 2 de 15cm)

270g de harina
220ml de aceite de oliva suave
240g de azúcar
4 huevos
15 nueces troceadas
1 cucharadita de jengibre
2 cucharaditas de canela
350g de zanahorias
300g de manzana
1 cucharadita de levadura
2 cucharaditas de bicarbonato

     Precalentamos el horno a 180ºC con el calor sólo por abajo y sin ventilador

     Tamizamos la harina con la levadura, el bicarbonato y las especias en un bol y reservamos. Rallamos la zanahoria y la manzana y reservamos. Pelamos y troceamos las nueces y reservamos.

     Batimos los huevos con el azúcar y el aceite hasta que la mezcla aclare. Añadimos la harina a la mezcla y batimos.
     Añadimos la zanahoria y la manzana y mezclamos con la espátula, sin batir. Por último añadimos las nueces. Vertemos la mezcla en un molde previamente encamisado y horneamos.

     Tardará como una hora en hacerse, pero lo ideal es pinchar con un palillo pasados los primeros 45 minutos y comprobar cada cinco minutos hasta que esté hecho.



     ¿Qué deciros de esta tarta? Es una de mis favoritas, si no la más favorita de todas. Creo que se disputan el honor ésta, la de red velvet y el cheesecake. Es un bizcocho muy jugoso, poco empalagoso y además en estas fechas apetece mucho fresquita. 

     Es verdad que la crema de queso en verano es difícil de manejar, sobre todo si le ponéis mucho queso, que es mi caso. A mí me gusta ponerle más queso que mantequilla para que quede más cremosa, pero es verdad que si usáis una manga pastelera para decorar os va a costar mucho porque se os derretirá con el calor y es muy inestable. Aún así, yo os recomiendo que le pongáis mucho queso a vuestra crema, porque de verdad que el sabor y la textura son mucho mejores.


    Si hacéis una tarta para casa o para regalar podéis hacer una decoración sencilla como ésta que no necesita manga pastelera. Es tan sencillo como rellenar vuestros bizcochos para montar la tarta lo alta que queráis y después le dáis una capa fina de crema de queso a toda la tarta para cubrirla y en la que se queden las migas selladas. Después, la refrigeráis unos 20 minutos y ya le dáis una última capa de crema a toda la tarta, todo lo gruesa que queráis, y con la espátula le vais dando un acabado más liso o menos, al gusto de cada un@.

     Para que os hagáis una idea, yo suelo utilizar para una tarta de tres pisos y 15 cm de diámetro los siguientes ingredientes: 100g de mantequilla a temperatura ambiente, 250g de azúcar glas y 200g de queso crema tipo Philadelphia. Primero bato la mantequilla sola para que se ablande y se quede cremosa, después le añado el azúcar glas y bato despacio al principio para no llenarme la cara y la cocina de azúcar glas y después bato más deprisa unos 3 ó minutos, para que quede bien esponjosa y aclare. Por último, añado el queso bien frío de la nevera y bato unos dos minutos más. Sé que mucha gente le añade esencia de vainilla (o de cualquier otro sabor) a la crema de queso, y está muy buena (yo lo hago para otro tipo de bizcochos), pero para la tarta de zanahoria yo prefiero dejarla así sin más porque es una combinación muy lograda. No sé a quién se le ocurriría pero desde luego dio en el clavo.
   

     Sé que en la receta os pongo que es para un molde de unos 22cm de diámetro, pero yo últimamente estoy horneando las tartas un piso en cada molde, de manera que se hornean más rapido y quedan más jugosas porque no hay que tenerlas una hora o más haciéndose. Así que en lugar de hacer un bizcocho muy alto y luego cortarlo en tres capas, hago tres bizcochos más bajitos y los nivelo para que queden de la misma altura (o similar). Con la receta que os he dado os salen dos bizcochos de 15cm de diámetro, que es el de esta tarta. Si queréis hacer un tercero, como hice yo, sólo tenéis que hacer la receta con la mitad de los ingredientes.


     Por hoy me despido ya, espero que os animéis a probarla porque os aseguro que es un éxito asegurado, tanto para la gente muy golosa como para la que lo es menos porque es poco empalagosa. Espero que estéis disfrutando de las vacaciones quienes las tengáis en estas fechas, en breve os traeré también una receta vegana y muchas cosas más.

Un abrazo,

Lara

Canción del día: Ríe cuando puedas - El Chojín  




martes, 2 de julio de 2013

Receta de cupcakes de pantera rosa

¡Hola!

     Hoy os traigo un tuneo de una receta del blog de La Tila, en concreto es ésta. Es una receta de cake pops que utilicé para hacer minicupcakes, y me salieron nada más y nada menos que 48.  Vi esta receta en el blog de la Tila hace unos días y ese mismo día la hice, porque leyendo la entrada me recordó a algo que me ocurrió a mí también. También os traigo un montón de fotos porque no he podido escoger, ¡me gustaban todas!


     Un día, probando a hacer cupcakes con esencias que tenía de la dieta Dukan, descubrí que al echarle cierta esencia, obtenías unos cupcakes con un increíble sabor a pastelitos de la pantera rosa, de los que tengo que decir que he sido una enamorada desde que tengo uso de razón. Para mí no había nada más sublime que uno de esos pastelitos rosas, mejores que cualquier bony, tigretón o triste phoskito. Pues bien, la esencia que proporcionaba este alucinante sabor no era otra que la de mandarina. En la receta de La Tila dice que los hace con esencia de naranja o Cointreau o con ralladura de naranja. Yo he probado la receta de varias maneras y, tengo que decir, que como más me saben a pantera rosa es con la esencia de mandarina.


     Probé a hacerlos con Cointreau solamente y la masa me sabía poco. Así que eché unas gotas de esencia de naranja y mejoró. Sin embargo, creo que con la esencia de mandarina en la masa es como mejor quedan.
     También hice el buttercream a juego, con sabor a pantera rosa, para que se identificase bien y en cada bocado el sabor del cupcake. Y en el caso del buttercream tengo que decir que lo que más me gustó fue hacerlos con Cointreau, creo que le da un toque especial que no se consigue con las esencias, aunque en segundo lugar seguiría la esencia de mandarina.
 
     La receta de la masa la seguí tal cual, os la copio aquí.

150 ml de aceite de girasol
220 g de azúcar
2 huevos
120 ml de leche
200 g de harina
10 ml  (2 cucharaditas) de extracto de vainilla
2 cucharaditas de levadura
1 cucharadita de ralladura de naranja o 10 ml de Cointreau o dos gotas de aroma de naranja

     Ponemos a calentar el horno a 160ºC y preparamos una bandeja de cupcakes con cápsulas de papel.
     Tamizamos la harina junto con la levadura y el bicarbonato y reservamos
     Batimos el azúcar con el aceite y después añadimos el aceite y la esencia de vainilla y la de mandarina. Añadimos los huevos uno a uno. Añadimos la mitad de la harina. Añadimos la leche. Para terminar, añadimos lo que nos queda de harina.
     Llenamos las cápsulas con nuestra masa hasta un poco más de la mitad y horneamos durante 13 minutos o hasta que, al pinchar con un palillo en el centro de los minicupcakes, éste salga limpio.
     Dejamos reposar los cupcakes 5 minutos antes de sacarlos de la bandeja.


     Lo único que he cambiado de la receta ha sido añadirle una cucharadita de bicarbonato, que para mi gusto siempre queda mejor mezclar un poco de bicarbonato con la levadura. Y bueno, como os comentaba usé esencia de mandarina en lugar de naranja. Tengo que decir que me encantó y que quedan hiper esponjosos y húmedos.


     También hice un almíbar y pinté con él los cupcakes. La receta del almíbar es bien sencilla:  50 de agua y 50 ml de azúcar. Lo ponemos junto en el mismo recipiente y lo calentamos en el microondas un minuto y medio. Lo sacamos y removemos hasta que se haya disuelto todo el azúcar. Le añadimos un chorrito de Cointreau o, en su defecto, esencia de naranja, y lo dejamos enfriar. Con un pincelito de cocina pintamos nuestros cupcakes nada más sacarlos de la bandeja de hornear, antes de que se enfríen. Yo los vuelvo a pintar una segunda vez antes de ponerles el buttercream.


     Por último, hice el buttercream de merengue suizo y las decoré. Seguí esta receta:

   
4 claras de huevo (pasteurizadas o naturales, lo mismo da)
170g de azúcar
400g de mantequilla a temperatura ambiente
esencia de vainilla y de mandarina al gusto



     Primero, al baño maría, calentamos las claras con el azúcar hasta que veamos que se ha disuelto el azúcar. Montamos las claras aún calientes a punto de nieve o hasta que obtengamos picos duros en nuestro merengue. Dejamos que se enfríe el bol y, una vez frío para que no se derrita la mantequilla, la vamos añadiendo en cubitos. Batimos hasta que veamos que la mezcla se corta. Entonces seguimos batiendo hasta que adquiere una consistencia compacta de nuevo y más brillante. Ahora añadimos las esencias y los colorantes que queramos. Lo metemos en una manga pastelera y decoramos al gusto.


     Sé que otras recetas que encontraréis de buttercream de merengue suizo llevan más azúcar, pero yo considero que esa proporción es más que suficiente, ¡y eso que yo soy muy golosa!

     Quiero agradecer a Zahara de Sólo fue suerte otra vez más su trabajo para mi blog porque me encanta lo que hace y gracias a ella puedo enseñaros lo que hago de una forma mucho más bonita. Os recomiendo que visitéis su blog porque de verdad que os va a encantar lo que hace, aunque no tenga nada que ver con la repostería creativa.


     Os deseo una feliz semana. Además, ya ha pasado el lunes que es lo peor, ahora ya tenemos que pensar en los planes para el fin de semana, que espero que incluyan encender mucho el horno. Aunque con estas temperaturas no sé yo, la verdad es que no apetece mucho.
     Os invito a que dejéis enlaces de vuestro trabajo en los comentarios de mis entradas porque me encanta ver lo que hacéis y me inspiráis una barbaridad.


     Espero que os haya gustado esta entrada y sobre todo que os animéis a seguir la receta porque os garantizo que es un éxito asegurado. Os dejo ya con la canción de hoy.

Un saludo,

Lara

Canción del día: Fucking perfect - P!nk






   

martes, 16 de abril de 2013

Receta de cupcakes de tiramisú...¡deliciosos!

     Ufff llevaba unos días sin publicar nada. Pero ha merecido la pena, creédme. Este fin de semana hice unos cupcakes inspirados en uno de mis postres preferidos: el tiramisú. Me encanta la mezcla de texturas y sabores del tiramisú. Me gusta además que se sirva frío y me parece, sin más, delicioso. Pero ojo, no cualquier tiramisú. Porque hay algunos que... ¡madre mía! Y la cuestión es que no es un postre difícil de hacer, pero no sé por qué la gente se pone demasiado creativa y lo estropea. Creo que en su sencillez radica parte de su éxito.


     Sí, lo confieso, me pierde el tiramisú. Soy super ultra mega fan. Me gusta el bizcocho con ese saborcito a café y esa crema taaan suave y dulce pero no en exceso. A mí me gusta que el bizcocho quede bien empapado. Y, tengo que confesar, que aunque sea más "ortodoxo" hacerlo con ladyfingers, a mí me gusta más hacerlo con bizcocho de soletilla blandito.



     Pues bien, como llevo un mes a dieta, no podía dejar de pensar en el tiramisú que haría pero no podría comerme. Así que pensé en hacer unos cupcakes deliciosos que tampoco podría comerme. ¡Si es que soy masoquista! Aprovechando que tenía a mano la Thermomix de mi madre, eché mano de ella, pero podéis hacerlos sin ella sin ningún problema. Yo la usé para hacer la crema pastelera más rápido.



     Aquí os dejo la receta. No es complicada, pero requiere varios pasos.


Ingredientes para los cupcakes:
     130g de chocolate de cobertura (yo utilicé el de Nestlé postres)
     130ml de leche semidesnatada
     150g de azúcar moreno
     150g de harina
     125g de mantequilla a temperatura ambiente
     2 huevos
     1 cucharadita de levadura
     1 cucharadita de bicarbonato
     1 pizca de sal

     Precalentamos el horno a 165ºC y ponemos las cápsulas en la bandeja de cupcakes.
     En un cazo, derretimos el chocolate con la leche y la mitad del azúcar.
     Tamizamos la harina con la levadura y el bicarbonato y reservamos.
     Batimos la mantequilla con el azúcar restante hasta que la mezcla aclare (no aclarará mucho porque es azúcar moreno, pero sí aumentará su volumen).
     Añadimos los huevos, primero uno y cuando esté integrado añadimos el segundo.
     Añadimos los ingredientes secos previamente tamizados poco a poco mientras seguimos mezclando.
     Por último, añadimos la mezcla del chocolate derretido aún caliente poco a poco, como el aceite a la mayonesa cuando lo hacemos a mano.

     Llenamos las cápsulas hasta un poco más de la mitad y horneamos 22-24 minutos. Sacamos cuando al pinchar un palillo, éste salga limpio. Las dejamos enfriar en el molde 5 minutos y después las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse. Mientras están calientes, pinchamos la superficie de nuestros cupcakes repetidas veces con un palillo y los pintamos con el almíbar (receta a continuación) con un pincel de cocina.

Ingredientes para el almíbar:
     50g de azúcar
     50ml de agua
     2 chorros de ron (le eché ron porque no tenía Amaretto, si tenéis y os gusta, echádselo mejor)
     En el microondas, calentamos el agua. Añadimos el azúcar y removemos hasta que se disuelva. Dejamos que se temple y añadimos ron al gusto.

Ingredientes para la crema de café:
     Esta receta es para Thermomix, pero encontraréis mil recetas de crema pastelera en internet. Yo hice la receta de crema pastelera pero cambié la vainilla por café soluble.
     Os recomiendo que hagáis la crema unas horas antes porque tenéis que usarla bien fría.

     1 litro de leche
     100g de maizena
     200g de azúcar
     6 yemas de huevo
     40g de café soluble (aproximadamente, esto es al gusto)

     Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix y programamos 8 minutos a 90ºC velocidad 4. Y ya está, nada más, la Thermomix es mágica. La dejamos enfriar tapada con papel de film (el papel film ha de estar en contacto con la superficie de la crema para que no forme costra) y cuando esté templada la metemos en la nevera para que se enfríe del todo.

Ingredientes para el swiss meringue buttercream:
     150g de claras pasteurizadas (las de Mercadona)
     300g de azúcar
     250g de mantequilla a temperatura ambiente
     500g de mascarpone

     Calentamos al baño maría las claras con el azúcar hasta que veamos que el azúcar se ha disuelto completamente. Montamos las claras con el azúcar derretido, tienen que quedar montadas, pero no quedarán muy duras.
     Cuando se haya enfriado el bol en el que las hemos montado, añadimos la mantequilla a trocitos y batimos hasta que se corte la mezcla. Una vez se ha cortado, seguimos batiendo hasta que nos quede la clásica textura sedosa del buttercream de merengue suizo. Cuando hemos conseguido esta textura, le añadimos el mascarpone a cucharadas mientras seguimos batiendo.
   
     Pues bien, sólo nos queda montar nuestros cupcakes.



     Con un descorazonador, quitamos el centro de nuestros cupcakes y los rellenamos con la crema de café con la ayuda de una manga pastelera. Después cubrimos con el buttercream de mascarpone con la boquilla que más nos guste. Para terminar, espolvoreamos los cupcakes con caco en polvo (yo usé el de Valor).

Consejo: Yo añadí un poco de ron al buttercream porque me parecía que llevaba poco sólo con el almíbar.


     Pues esto es todo, espero que os haya gustado y que la hagáis porque (aunque no la he probado porque, como ya os he comentado, sigo a dieta... ¡arg!) quedan muy jugosos y la crema de mascarpone es una delicia. Eso sí, os recomiendo que los saquéis de la nevera uno ratito antes de servirlos para que el buttercream no esté demasiado duro, porque si no pierde gran parte del encanto.


     ¡Feliz resto de semana! Y preparaos que en breve tendremos fondant pintado a mano.
     Un abrazo,
   
     Lara


Canción del día: You were meant for me - Jewel



sábado, 2 de marzo de 2013

Macarons de mango: mejorando.

     Bueno, bueno, bueno, bueno... Creo que vislumbro por fin las baldosas amarillas que pavimentan el camino que me llevará a conseguir unos macarons perfectos. Y no quepo en mí de gozo, sinceramente. Es como cuando estoy alarmando ropa en la tienda y resulta que, por casualidad, he cogido la cantidad exacta de alarmas que necesitaba. No sé cómo explicarlo, son esas pequeñas alegrías que te da la vida de vez en cuando, para compensar los pequeños fracasos diarios. Esas pequeñas victorias te sacan una sonrisa y por dentro te dices a ti misma ¡Ohh yeaaaahhh!. Pues bien, la sensación con estos últimos macarons es parecida.

     Aquí os presento a mis macarons de mango, espero que os gusten.


     No me voy a enrollar mucho en esta entrada porque ya os he contado mis peripecias anteriores con los macarons. Y como soy así de cabezota, he seguido intentando hacer macarons decentes. Y éste que os traigo hoy es el último intento. En esta semana la verdad es que no he tenido demasiado tiempo para hacer nada, así que de momento no os voy a traer nada más nuevo. Tendré que esperar a la semana que viene para encender el horno otra vez. Y si no lo he encendido no ha sido por falta de ganas, que con este frío apetece un montón.



     Me sobró bastante crema de mango, así que la utilicé para rellenar un bizcocho sencillo de vainilla. Para el bizcocho utilicé la receta de Natalia de Dulces Ilusiones. Es mi receta preferida para tartas de fondant porque aguanta muy bien el peso. También me gusta para el desayuno porque es contundente y así aguantas bien toda la mañana. Además es delicioso.


     La crema de mango la hice con una receta básica de lemon curd y cambié el limón por mango en pasta de Home Chef. Se tarda un ratito en hacer lemon curd, pero la verdad es que merece la pena. He probado algunos de los que venden en tarro y no están mal, pero hacerlo con los limones del limonero de casa de tu madre... ¡no tiene precio! Y si son los limones de la frutería de debajo de tu casa, también es mejor que el envasado, creédme.
     Tengo ganas de probar a hacerlo con naranjas, que seguro que queda genial también.



     Pues bien, esto es todo, hasta aquí (de momento) mi historia con los macarons. Sé que tras mi entrada anterior puede parecer que es muy complicado hacerlos, ¡y lo es!. Pero no os desaniméis porque una vez les cojáis el truqui, están chupados. Desde mi humilde experiencia, lo que os puedo decir es que el secado es muy importante, porque cuando los hice en Valencia no se me secaban ni a la de tres y siempre me salían mal, así que está claro que la humedad es el peor enemigo al que os enfrentaréis en vuestra divina tarea de crear estos pequeños dulces. Os recomiendo que los hagáis cuando tengáis un rato tranquilo, sin prisas y con mucha calma. Y si os salen mal, buenos estarán, así que os podéis comer los intentos fallidos, que eso siempre anima.

     Os deseo un feliz sábado que yo me voy a trabajar...¡ay! y mañana más...

     


domingo, 3 de febrero de 2013

Carrot cake y cupcakes de café

Mucha gente me pregunta cómo se hacen las tartas con fondant o los cupcakes decorados, y normalmente no se deciden a hacerlos porque se requieren demasiados utensilios e ingredientes que pueden resultar caros o difíciles de encontrar. Por eso, hoy os traigo dos ejemplos de dulces deliciosos que podemos hacer con pocas herramientas y con ingredientes cotidianos. Las fotos esta vez no son para  tirar cohetes porque las hice yo con mi tablet, pero me sirven para que veáis los resultados.
     Son unos cupcakes de café y un carrot cake (tarta de zanahoria) que hice en casa de mi madre en Valencia donde las herramientas más modernas que tenía eran la bandeja para cupcakes y una manga pastelera.


      Para hacer los cupcakes utilicé la misma receta que os conté en el post anterior de cupcakes de fresa, pero sustituí el aroma de fresa por Nescafé disuelto en la leche (no corté la leche con limón, sólo le eché dos cucharadas de Nescafé). Después hice un cream cheese icing con Nescafé y un chorrito de Baileys.



     Para el bizcocho del carrot cake utilicé la receta que más me gusta, que he conseguido a base de probar varias y modificarlas. Lo único que hice distinto esta vez fue utilizar melocotón en lugar de manzana porque no tenía manzanas.


     Me acordé de que mi madre tenía botes de melocotón en conserva sin azúcar y probé... y el resultado fue más que aceptable. Sigue gustándome más con manzana, pero el melocotón es una buena alternativa. Otra variación que he probado es sustituir un tercio o la mitad de la manzana por coco rallado, y también me gusta, pero queda un poco menos jugoso. Os dejo la receta.

Bizcocho de 22cm de diámetro

270g de harina
220ml de aceite de oliva suave
240g de azúcar
4 huevos
15 nueces troceadas
1 cucharadita de jengibre
2 cucharaditas de canela
350g de zanahorias
300g de manzana
1 cucharadita de levadura
2 cucharaditas de bicarbonato

     Precalentamos el horno a 180ºC con el calor sólo por abajo y sin ventilador

     Tamizamos la harina con la levadura, el bicarbonato y las especias en un bol y reservamos. Rallamos la zanahoria y la manzana y reservamos. Pelamos y troceamos las nueces y reservamos.

     Batimos los huevos con el azúcar y el aceite hasta que la mezcla aclare. Añadimos la harina a la mezcla y batimos.
     Añadimos la zanahoria y la manzana y mezclamos con la espátula, sin batir. Por último añadimos las nueces. Vertemos la mezcla en un molde previamente encamisado y horneamos.

     Tardará como una hora en hacerse, pero lo ideal es pinchar con un palillo pasados los primeros 45 minutos y comprobar cada cinco minutos hasta que esté hecho.


     Para este bizcocho es ideal rellenar y cubrir con cream cheese icing, que es lo que usé en esta tarta. Las letras las hice con ganache de chocolate y una boquilla fina con la manga pastelera.


     ¡¡Estaba buenísima!! Os recomiendo que la hagáis porque es una receta sencilla y riquísima. Aunque le gustará tanto a todo el mundo...¡que tendréis que repetirla!!


     ¡Feliz principio de semana a tod@s! 

miércoles, 30 de enero de 2013

Cupcakes de fresa

¡Buenas noches a tod@s!

     Hoy estoy contenta porque hemos superado las 2000 visitas en el blog, ¡2024 ya! así que, aunque estoy muuuuuuy cansada, he decidido que esto se merece una entrada para celebrarlo. Voy a enseñaros lo último que he hecho, que son unos cupcakes de fresa. No es una receta novedosa ni elaborada, ni tienen una decoración especialmente llamativa, pero los hice para una amiga que cumplía años y me hace ilusión que los veáis. Además, las fotos han quedado geniales, con un rollo retro muy divertido.

    La receta es muy sencilla, pero de momento es mi favorita. He probado muchas veces a hacer recetas de cupcakes con mantequilla, pero la verdad es que ninguna me gusta. Prefiero mil veces hacerlas con aceite, las recetas con mantequilla me da la sensación de que suben menos, se quedan duras antes y son menos esponjosas. No obstante, si alguien puede recomendarme una receta con mantequilla que quede esponjosa y no se seque en seguida, que me la deje por aquí o me la envíe por email, ¡gracias!



     Esta receta que ahora os voy a dar es la que utilizo normalmente para todos los cupcakes que sólo llevan esencias para darles sabor. Por ejemplo, cupcakes de vainilla, cupcakes de fresa, de limón, de naranja... lo único que cambio es la esencia que utilizo. Vamos allá con la receta:

2 huevos M
80ml de aceite de girasol (o de oliva suave, dependiendo de nuestro gusto)
160g de harina de trigo normal
150g de azúcar 
1/2 cucharadita de levadura
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de vinagre
130ml de leche semidesnatada o entera
1 chorrito de zumo de limón
esencia al gusto

     El chorrito de limón lo utilizamos para cortar la leche, echándoselo y dejando que la mezcla repose unos cinco minutos más o menos. Precalentamos el horno a 170ºC. Tamizamos la harina con la levadura y la reservamos para más adelante.
     Batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla aclare un poco. Añadimos el aceite y batimos. Añadimos la mitad de la leche cortada y batimos, después agregamos la mitad de la harina y volvemos a batir. Echamos el resto de la leche y batimos, después el resto de la harina y batimos. Mezclamos el bicarbonato con el vinagre y lo echamos mientras hace burbujitas. Por último, añadimos la esencia que más nos guste, tanta como queramos.
     Ponemos los papelitos de magdalenas en la bandeja y los llenamos hasta un poquito más de la mitad. Horneamos unos 20 minutos o hasta que al pinchar un palillo éste salga limpio. Dejamos que reposen en el molde 5 minutos y después en una rejilla hasta que estén fríos del todo.


     Yo las decoré con buttercream de merengue suizo al que añadí un poco de colorante de Sugarflair Claret y esencia de fresa, que también utilicé en el bizcocho y en el almíbar. El almíbar se hace rápidamente en el microondas y ayuda a que nuestros cupcakes se mantengan jugosos más tiempo. Sólo tenemos que mezclar el mismo volumen de agua que de azúcar y calentarlo en el microondas. Lo sacamos, removemos y comprobamos si se ha disuelto todo el azúcar. Si no se ha disuelto, volvemos a calentar un minuto y repetimos la operación hasta que se haya disuelto todo. Dejamos que se enfríe y le añadimos unas gotas de la esencia que queramos. También le podemos echar algún licor o zumo o café. 
     

     Hay gente que el almíbar se lo echa a los cupcakes cuando se han enfriado. Yo prefiero hacerlo nada más sacarlos del horno. Pincho la parte superior de los cupcakes con un palillo para que cale más el almíbar y lo aplico con un pincel de cocina. A mí me gusta empaparlos bastante, pero con cuidado de no mojar el papel.

     Utilicé la misma esencia tanto en el bizcocho como en el almíbar y el glaseado, pero también se pueden hacer combinaciones distintas y mantener la receta sencilla. Por ejemplo, hacer el bizcocho y el almíbar de vainilla y el glaseado de violetas, o el bizcocho y el almíbar de limón y el glaseado de frambuesa y decorar con una frambuesa natural... no sé, lo que se os ocurra.


     Son cupcakes muy sencillos que podemos hacer con pocos materiales y que siempre quedan bien. También podéis utilizar un glaseado distinto, como un buttercream típico, un cream cheese icing, merengue, nata montada... y rellenarlos con mermelada, crema pastelera, chocolate o lo que más os apetezca. Es lo mejor de los cupcakes, que son absolutamente personalizables.
      Así que ya sabéis, poneos un día manos a la obra, encended vuestros hornos y, en un ratito podréis sorprender a quien queráis con vuestras creaciones. Os deseo una feliz noche y un mejor día. 

¡Un beso!