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domingo, 18 de agosto de 2013

Receta de cupcakes de cerezas piscineros

     Hoy traigo una receta de minicupcakes de cerezas deliciosos. Muy frescos para estos días de calor, y más con la que parece ser que se avecina para la próxima semana. Son unos minicupcakes de cerezas cubiertos con crema de queso, que es mi favorita. La crema de queso va bien con todo, pero con los bizcochos de frutas queda especialmente bien.
   
     Yo soy una gran amante de la fruta de verano. Las naranjas, manzanas y peras me aburren. Pero en cuanto empiezan las fresas se me ilumina la cara porque justo después vienen la sandía, el melón, los melocotones, las nectarinas y... ¡las cerezas! ¿Cómo resistirse a unas picotas oscuritas y dulces? Pues algo así dentro de un bizcocho no puede si no mejorarlo. 




     Reconozco que lo de deshuesar las cerezas es un poco puñetero, pero ¡merece la pena! Los bizcochos con frutas tienen una jugosidad que es difícil de conseguir sin ellas. Os dejo la receta:

Ingredientes para 12 cupcakes o 40 minicupcakes:

50 ml de aceite de oliva
50 ml de aceite de girasol
150 g de azúcar
180 g de harina
120 ml de leche
1 cucharada de zumo de limón
1 huevo
100 g de cerezas troceadas
2 cucharaditas de bicarbonato


    Como siempre, precalentamos el horno a 160ºC con calor por arriba y por abajo pero sin ventilador. Preparamos las cápsulas de los cupcakes en la bandeja. Preparamos buttermilk mezclando la leche con el zumo de limón y lo dejamos reposar unos 5 minutos. Por otro lado, tamizamos juntos la harina y el bicarbonato y reservamos.
     En un bol, mezclamos el aceite con el azúcar hasta que estén completamente integrados. Añadimos el huevo y batimos hasta que aclare un poco la mezcla. 
     Añadimos la mitad de la mezcla de harina y bicarbonato y lo mezclamos hasta que esté todo bien integrado, pero sin mezclar de más. Agregamos el buttermilk y mezclamos y, por último, añadimos el resto de la harina. Cuando la masa sea homogénea, echamos las cerezas troceadas y removemos bien con una espátula.
     Llenamos las cápsulas con la masa hasta 2/3 de su capacidad. Si horneamos a 160ª los cupcakes no suben demasiado, así que si nos pasamos un poco no hay problema. Horneamos durante 23 minutos o hasta que, al pincharlos con un palillo, éste salga seco. Dejamos enfriar 5 minutos en la bandeja y después los pasamos a una rejilla para que se enfríen del todo. 



Ingredientes para la crema de queso o cream cheese icing:

60 g de mantequilla a temperatura ambiente
150 g de azúcar glas
120 g de queso de untar tipo Philadelphia

     Batimos la mantequilla hasta que aumente un poco de volumen y claree un poco. Añadimos el azúcar glas y batimos despacio al principio hasta que se integre (para no llenar la cocina de polvo dulce) y después subimos la velocidad y batimos durante unos 5 minutos. La mezcla habrá aumentado de volumen y tendrá una textura más esponjosa y un color más claro. Entonces añadimos el queso que ha de estar muy frío (no lo sacamos de la nevera hasta que no lo vayamos a usar) y batimos a velocidad alta durante al menos otros 3 minutos.





     Esta crema con tanto queso es bastante blanda porque además no tiene tanta azúcar como otras, lo que hace que sea menos consistente y más difícil de manejar con la manga pastelera. Con estos calores además se nos reblandece mucho al tener la manga en contacto con las manos. Yo recomiendo que no le echéis más azúcar ni menos queso porque así está mucho más rica. Os costará más trabajar con ella, pero veréis que el resultado es estupendo. 



     Para que sea más fácil de manejar podéis dejarla enfriar en la nevera unos 5-10 minutos antes de usarla y meter las manos en un cuenco con hielo para que no estén tan calientes, que además con estos calores es hasta agradable. En invierno no tendréis tantos problemas para trabajar con ella, pero si sois de manos muy calientes podéis seguir los mismos consejos.


     Pues hasta aquí la entrada de hoy. Espero que estéis disfrutando de piscinas, playas, ríos o incluso fuentes, cualquier cosa para refrescaros en estos días de calor porque, como os decía antes, parece ser que la próxima semana se avecina una ola de calor que nos dejará temperaturas de 40ºC. Disfrutad de lo que queda del domingo y que tengáis un feliz comienzo de semana.

Lara



martes, 2 de julio de 2013

Receta de cupcakes de pantera rosa

¡Hola!

     Hoy os traigo un tuneo de una receta del blog de La Tila, en concreto es ésta. Es una receta de cake pops que utilicé para hacer minicupcakes, y me salieron nada más y nada menos que 48.  Vi esta receta en el blog de la Tila hace unos días y ese mismo día la hice, porque leyendo la entrada me recordó a algo que me ocurrió a mí también. También os traigo un montón de fotos porque no he podido escoger, ¡me gustaban todas!


     Un día, probando a hacer cupcakes con esencias que tenía de la dieta Dukan, descubrí que al echarle cierta esencia, obtenías unos cupcakes con un increíble sabor a pastelitos de la pantera rosa, de los que tengo que decir que he sido una enamorada desde que tengo uso de razón. Para mí no había nada más sublime que uno de esos pastelitos rosas, mejores que cualquier bony, tigretón o triste phoskito. Pues bien, la esencia que proporcionaba este alucinante sabor no era otra que la de mandarina. En la receta de La Tila dice que los hace con esencia de naranja o Cointreau o con ralladura de naranja. Yo he probado la receta de varias maneras y, tengo que decir, que como más me saben a pantera rosa es con la esencia de mandarina.


     Probé a hacerlos con Cointreau solamente y la masa me sabía poco. Así que eché unas gotas de esencia de naranja y mejoró. Sin embargo, creo que con la esencia de mandarina en la masa es como mejor quedan.
     También hice el buttercream a juego, con sabor a pantera rosa, para que se identificase bien y en cada bocado el sabor del cupcake. Y en el caso del buttercream tengo que decir que lo que más me gustó fue hacerlos con Cointreau, creo que le da un toque especial que no se consigue con las esencias, aunque en segundo lugar seguiría la esencia de mandarina.
 
     La receta de la masa la seguí tal cual, os la copio aquí.

150 ml de aceite de girasol
220 g de azúcar
2 huevos
120 ml de leche
200 g de harina
10 ml  (2 cucharaditas) de extracto de vainilla
2 cucharaditas de levadura
1 cucharadita de ralladura de naranja o 10 ml de Cointreau o dos gotas de aroma de naranja

     Ponemos a calentar el horno a 160ºC y preparamos una bandeja de cupcakes con cápsulas de papel.
     Tamizamos la harina junto con la levadura y el bicarbonato y reservamos
     Batimos el azúcar con el aceite y después añadimos el aceite y la esencia de vainilla y la de mandarina. Añadimos los huevos uno a uno. Añadimos la mitad de la harina. Añadimos la leche. Para terminar, añadimos lo que nos queda de harina.
     Llenamos las cápsulas con nuestra masa hasta un poco más de la mitad y horneamos durante 13 minutos o hasta que, al pinchar con un palillo en el centro de los minicupcakes, éste salga limpio.
     Dejamos reposar los cupcakes 5 minutos antes de sacarlos de la bandeja.


     Lo único que he cambiado de la receta ha sido añadirle una cucharadita de bicarbonato, que para mi gusto siempre queda mejor mezclar un poco de bicarbonato con la levadura. Y bueno, como os comentaba usé esencia de mandarina en lugar de naranja. Tengo que decir que me encantó y que quedan hiper esponjosos y húmedos.


     También hice un almíbar y pinté con él los cupcakes. La receta del almíbar es bien sencilla:  50 de agua y 50 ml de azúcar. Lo ponemos junto en el mismo recipiente y lo calentamos en el microondas un minuto y medio. Lo sacamos y removemos hasta que se haya disuelto todo el azúcar. Le añadimos un chorrito de Cointreau o, en su defecto, esencia de naranja, y lo dejamos enfriar. Con un pincelito de cocina pintamos nuestros cupcakes nada más sacarlos de la bandeja de hornear, antes de que se enfríen. Yo los vuelvo a pintar una segunda vez antes de ponerles el buttercream.


     Por último, hice el buttercream de merengue suizo y las decoré. Seguí esta receta:

   
4 claras de huevo (pasteurizadas o naturales, lo mismo da)
170g de azúcar
400g de mantequilla a temperatura ambiente
esencia de vainilla y de mandarina al gusto



     Primero, al baño maría, calentamos las claras con el azúcar hasta que veamos que se ha disuelto el azúcar. Montamos las claras aún calientes a punto de nieve o hasta que obtengamos picos duros en nuestro merengue. Dejamos que se enfríe el bol y, una vez frío para que no se derrita la mantequilla, la vamos añadiendo en cubitos. Batimos hasta que veamos que la mezcla se corta. Entonces seguimos batiendo hasta que adquiere una consistencia compacta de nuevo y más brillante. Ahora añadimos las esencias y los colorantes que queramos. Lo metemos en una manga pastelera y decoramos al gusto.


     Sé que otras recetas que encontraréis de buttercream de merengue suizo llevan más azúcar, pero yo considero que esa proporción es más que suficiente, ¡y eso que yo soy muy golosa!

     Quiero agradecer a Zahara de Sólo fue suerte otra vez más su trabajo para mi blog porque me encanta lo que hace y gracias a ella puedo enseñaros lo que hago de una forma mucho más bonita. Os recomiendo que visitéis su blog porque de verdad que os va a encantar lo que hace, aunque no tenga nada que ver con la repostería creativa.


     Os deseo una feliz semana. Además, ya ha pasado el lunes que es lo peor, ahora ya tenemos que pensar en los planes para el fin de semana, que espero que incluyan encender mucho el horno. Aunque con estas temperaturas no sé yo, la verdad es que no apetece mucho.
     Os invito a que dejéis enlaces de vuestro trabajo en los comentarios de mis entradas porque me encanta ver lo que hacéis y me inspiráis una barbaridad.


     Espero que os haya gustado esta entrada y sobre todo que os animéis a seguir la receta porque os garantizo que es un éxito asegurado. Os dejo ya con la canción de hoy.

Un saludo,

Lara

Canción del día: Fucking perfect - P!nk






   

lunes, 24 de junio de 2013

Un clásico: cupcakes de vainilla y chocolate, en versión mini

     Me he dado cuenta de que últimamente he colgado pocos cupcakes, y eso no puede ser. Así que esta semana os traigo dos posts de cupcakes, pero en versión mini que ahora hago más. La entrada de hoy es de  un clásico un poco tuneado a mi gusto. Son unos minicupcakes de vainilla con crema de chocolate, más sencillo y clásico imposible. Además no es un SMBC, que es lo que más hago últimamente, sino un cream cheese icing pero utilizando mascarpone en lugar de queso de untar.

     Y así, sin más dilación, os presento a mis minicupcakes de vainilla con crema de mascarpone y chocolate.


     La receta de los cupcakes es mi receta básica, la que compartí con vosotr@s en la entrada de los preciosos cupcakes de fresa. La única diferencia es que en lugar de utilizar esencia de vainilla, usé la vainilla en pasta de Home Chef, que le da un saborcillo diferente.


     La crema de chocolate (y esto os lo dice una persona que come chocolate pero, sinceramente, no le apasiona) ¡estaba deliciosa! La receta para conseguirla es muy sencilla.

     Necesitaremos (para decorar 48 minicupcakes):
     100g de mantequilla a temperatura ambiente
     350g de azúcar glas o icing sugar
     300g de queso mascarpone
     Cacao en polvo sin azúcar al gusto

     Y, como con todas las cremas de mantequilla, batimos la mantequilla con el azúcar glas hasta que aclare y aumente de volumen. Después añadimos el queso y batimos hasta que esté suave. Y, por último, añadimos el cacao en polvo, tamizado, a cucharadas. Yo utilicé aproximadamente 5 cucharadas de cacao, pero ya os digo que es absolutamente al gusto de cada un@.


     Éste es el cacao en polvo que yo utilizo, el de Valor que tod@s conocemos y que venden en prácticamente todos los supermercados. Es importante tamizarlo antes de añadirlo a nuestra crema, para no encontrarnos luego con tropezones desagradables. 
     Una vez terminada nuestra crema, sólo tenemos que escoger nuestra boquilla favorita y meterla en la manga pastelera para decorar nuestros cupcakes ¡ya fríos por supuesto!



     Respecto a las cremas con queso, tengo que admitir que son mi debilidad, porque la de queso de untar tiene una acidez muy peculiar que la verdad es que me apasiona. La de mascarpone, por otra parte, tiene una suavidad característica y además creo que siempre que se añade queso a un buttercream, se consigue eliminar el sabor a mantequilla que tanto molesta a mucha gente. Yo he probado de momento con el queso de untar, el mascarpone y, si os acordáis, con el requesón en estos frescos cupcakes de mango y requesón y la verdad es que las tres opciones me encantan. 

     Si se os ocurre algún otro queso que se pueda utilizar, por favor, compártidlo con nosotr@s y nos contáis qué tal os ha salido.


     Yo me despido ya, no sin antes desearos un feliz comienzo de semana a tod@s y también un feliz comienzo de verano. ¡Feliz semana!

Lara


Canción del día: I'm sensitive - Jewel



lunes, 27 de mayo de 2013

Receta de cupcakes de caramelos de Drácula

     Hoy os traigo una receta repetida. Lo sé, está feo decirlo, pero es así. La receta del bizcocho es la misma que la de los cupcakes de fresa que publiqué en enero. La única diferencia es la esencia que utilicé. Y la receta de buttercream es la más sencilla del mundo, ni buttercream de merengue suizo, ni de queso de untar, ni de requesón ni nada.

Receta de buttercream simple:

170g de mantequilla
 300g de azúcar glass
una cucharada de leche
esencia al gusto

     Batimos la mantequilla (a temperatura ambiente) hasta que aclare y aumente de volumen. Añadimos la mitad de azúcar glass y batimos despacio hasta que se integre. Añadimos la otra mitad y repetimos la operación. Añadimos la cucharada de leche si vemos que ha quedado demasiado espeso y seguimos batiendo unos 5 minutos para que quede bien aireado y esponjoso. Por último añadimos la esencia al gusto y el colorante.


     Y ahora estaréis pensando... "¿y qué tiene que ver esta receta con los caramelos de Drácula?". Es lógico que os lo preguntéis, si habéis leído el título de la entrada. No sé si tod@s l@s que me leéis recordaréis los caramelos de Drácula, pero eran un vicio. Aquell@s que los hayáis probado seguro que recordáis su peculiar sabor. Pues bien, estos cupcakes sabe a caramelos de Drácula. No fue algo intencionado, yo estaba intentando hacer unos cupcakes de limón con buttercream de frambuesa cuando descubrí que la esencia de frambuesa que había comprado sabía exactamente igual que los caramelos de mi infancia. Me gustó tanto que repetí el buttercream y lo puse sobre unos cupcakes que había hecho con la misma esencia de frambuesa vampírica. ¡Menudo éxito! Desaparecieron en cuestión de minutos. 

     Os voy a contar de dónde saqué esta esencia misteriosa, claro que sí. La compré en Valencia, en una tienda que se llama Sweetie Cakes. Bueno, la verdad es que no sé si llamarla tienda, porque realmente no tienen mucho a la venta. Es un espacio en el que hacen talleres (a los que no he tenido la suerte de asistir) y hacen cupcakes, galletas y tartas (entre otras cosas) por encargo. Me pareció un sitio muy chulo, aunque eché en falta que tuviesen más productos a la venta... ¡sobre todo después de probar esta maravillosa esencia! Os recomiendo que les visitéis si estáis en Valencia.


     Ya os comenté en la entrada de cupcakes de mango con requesón que las pastas de Home Chef son impresionantes y mucho mejores que las esencias. Peeeero... esta esencia me encanta. Es verdad que realmente no me sabe a frambuesa, pero es mucho mejor. Así que aunque creo que las pastas son una maravilla, no descarto probar las esencias que muchas veces pueden sorprendernos. 
     De hecho, me acaba de venir a la mente una esencia que utilicé para unos macarons que me encantó. Muy barata además que seguro que much@s habréis probado porque la venden en Lidl. Es la de vainilla-mantequilla del pack en el que vienen 5 esencias (si no recuerdo mal) en botecitos pequeños de cristal. La verdad es que el resto no las he probado aún. Ya os contaré si algún día lo hago.


     Pues hasta aquí la entrada de hoy. Espero que podáis haceros con un botecito y me contéis si os sabe o no a caramelos de Drácula. Vais a alucinar ;)
     Si alguien sabe de alguna esencia espectacular que merezca la pena ya sabéis, ¡dejádla en un comentario abajo!

     Os deseo un feliz comienzo de semana y que la empecéis con mucho ánimo.

Lara


Canción del día: Slept so long - Jay Gordon.
(Lo sé, últimamente estoy poniendo canciones duritas... pero es que son mis favoritas jajaja ¡perdonádme!)





lunes, 22 de abril de 2013

Cupcakes sin gluten de vainilla y kiwi

     Llevaba ya un tiempo (bastante largo, probablemente meses) planteándome crear unos cupcakes aptos para celíacos. Lo pensaba cada vez que pasaba por la sección de harinas de Mercadona. Porque claro, ves las harinas sin gluten y piensas "¿habrá mucha diferencia?" "¿quedarán bien unos cupcakes así?" Pero no me terminaba de decidir a hacerlos, porque, al fin y al cabo, no tengo en mis círculos cercanos a ningún/a celíac@. Pero vaya, hace poco estaba en Mercadona, en la sección de harinas, y me decidí. Unos días después, tenía unos deliciosos cupcakes sin gluten en la cocina.



     Son los primeros y la verdad es que están deliciosos (he probado uno jijiji), pero sí que se nota una textura distinta en el bizcocho. Es sutil, pero está ahí. Así que horneé otros en los que cambié un poco las proporciones de harinas y creo que han quedado mejor. Os daré las dos opciones para que elijáis.



     La verdad es que ha sido una aventura, porque nunca había hecho nada sin gluten, y como soy así de artista, en vez de mirar una receta especial para celíacos, me la he inventado. Lo sé, no tengo remedio. Pero la verdad es que el resultado ha sido genial porque son unos cupcakes muy esponjosos, nada secos y muy ligeros. Incluso estoy pensando en usar la receta con harina de trigo a ver qué tal quedan.


     Estos cupcakes los he probado :) ¡yujuuu! Como os conté en el post anterior, estoy en plena O.B. (Operación Bikini), pero tras haber adelgazado 9 kilos (ohhh yeaaaah!!), mi nutricionista (que es una santa) me ha dado una tregua y me ha dejado comerme 3 cupcakes a la semana. ¿Os lo podéis creer? A mí me cuesta mucho, pero como estaba presente cuando me lo dijo, no me queda otra que creérmelo. Aunque no sé si me comeré los tres, porque me da miedito, a ver si ahora voy a liar todo el esfuerzo del mes que llevo a dieta. Eso sí, esta mañana me he zampado uno de estos sin gluten, que tenía que ver cómo habían quedado. Mañana me mataré en la bici elíptica para acabar con los remordimientos.


     Bueno, paso a daros la receta. He utilizado kiwis porque tenía en casa unos que se me estaban poniendo un poco demasiado maduros (y porque ya sabéis lo que dicen de los kiwis y las dietas... y ya  que peco, que sea lo menos posible), pero podéis usar la fruta que queráis. Si os soy sincera, el sabor del kiwi no se notaba nada en absoluto.

Ingredientes para los cupcakes:

     100ml de aceite de girasol
     110g de Maizena
     70g de harina de arroz
     150g de azúcar
     120ml de leche semidesnatada (yo he utilizado desnatada porque no tenía otra)
     1 cucharadita de zumo de limón
     1 huevo
     1 cucharadita de bicarbonato
     1 cucharadita de vinagre
     90g de kiwi triturado
     1 cucharadita de esencia de vainilla

     Como siempre, precalentamos el horno a 160ºC con calor por arriba y por abajo pero sin ventilador. Preparamos las cápsulas de los cupcakes en la bandeja. Preparamos buttermilk mezclando la leche con el zumo de limón y lo dejamos reposar unos 5 minutos. Por otro lado, tamizamos juntos la harina de arroz, la Maizena y el bicarbonato y reservamos.
     En un bol, mezclamos el aceite con el azúcar hasta que estén completamente integrados. Añadimos el huevo y batimos hasta que aclare un poco la mezcla. Entonces añadimos la esencia de vainilla y batimos un poco más.
     Añadimos la mitad de la mezcla de las harinas y lo mezclamos hasta que esté todo bien integrado, pero sin mezclar de más. Agregamos el buttermilk y mezclamos y, por último, añadimos el resto de la mezcla de harinas. Cuando la masa sea homogénea, echamos el kiwi (o la fruta que hayamos elegido) triturada y removemos bien con una espátula.
     Llenamos las cápsulas con la masa hasta 2/3 de su capacidad. Si horneamos a 160ª los cupcakes no suben demasiado, así que si nos pasamos un poco no hay problema. Horneamos durante 23 minutos o hasta que, al pincharlos con un palillo, éste salga seco. Dejamos enfriar 5 minutos en la bandeja y después los pasamos a una rejilla para que se enfríen del todo. Podríamos echarle algún tipo de almíbar o rellenarlos al gusto, pero yo en este caso no lo he hecho.

     La segunda opción es utilizar 110g de harina de arroz y 70g de Maizena, pero creo que queda mejor si usamos más proporción de Maizena que de harina de arroz. Probad y me contáis.

Ingredientes para el swiss meringue buttercream con mascarpone:

     4 claras de huevo pasteurizadas
     200g de azúcar
     140g de mantequilla a temperatura ambiente
     250g de mascarpone
     2 cucharaditas de vainilla (yo usé vainilla en pasta de Home Chef, ¡deliciosa!)

     Calentamos al baño maría las claras con el azúcar (sé que esto es trampa y váis a leer por todas partes que no lo hagáis, pero yo lo hago: lo caliento directamente sobre el fuego, no al baño maría). Una vez se haya disuelto el azúcar, pasamos la mezcla a un bol y batimos, primero despacio y después a potencia máxima, hasta que nos quede un merengue relativamente firme. No quedará como cuando batimos las claras a punto de nieve sin más, sino con un toque más cremoso. Cuando el bol se haya enfriado, añadimos la mantequilla a taquitos, poco a poco y mezclando a velocidad baja. Después añadimos el mascarpone. Seguimos batiendo hasta que la mezcla parezca que se ha cortado. ¡No os asustéis! Queda una cosa asquerosa, pero hay que seguir batiendo y os prometo que se arregla. Yo le echo la vainilla (o el sabor que escoja) al final, cuando ya ha adquirido la textura adecuada.



     Y ya está, sólo nos queda coger nuestra boquilla preferida y decorar nuestros cupcakes SIN GLUTEN al gusto. Están igual de buenos que los de harina de trigo y son aptos para más gente. Os animo a que los probéis porque, aunque podáis comer gluten, estas harinas le dan al bizcocho una textura distinta y muy interesante.


     Os comento que el fondant que he usado es también sin gluten, y lo he teñido con colorante Party Green de Sugarflair que no tiene gluten ni frutos secos (para posibles alérgicos). Ésta es mi primera receta sin gluten pero creo que vendrán muchas más porque he quedado muy contenta con el resultado, y siempre es bueno saber que lo que preparas lo puede comer más gente.


     Feliz comienzo de semana. Un abrazo,

     Lara


Canción del día: Había una vez un circo - Los payasos de la tele

   
   

martes, 16 de abril de 2013

Receta de cupcakes de tiramisú...¡deliciosos!

     Ufff llevaba unos días sin publicar nada. Pero ha merecido la pena, creédme. Este fin de semana hice unos cupcakes inspirados en uno de mis postres preferidos: el tiramisú. Me encanta la mezcla de texturas y sabores del tiramisú. Me gusta además que se sirva frío y me parece, sin más, delicioso. Pero ojo, no cualquier tiramisú. Porque hay algunos que... ¡madre mía! Y la cuestión es que no es un postre difícil de hacer, pero no sé por qué la gente se pone demasiado creativa y lo estropea. Creo que en su sencillez radica parte de su éxito.


     Sí, lo confieso, me pierde el tiramisú. Soy super ultra mega fan. Me gusta el bizcocho con ese saborcito a café y esa crema taaan suave y dulce pero no en exceso. A mí me gusta que el bizcocho quede bien empapado. Y, tengo que confesar, que aunque sea más "ortodoxo" hacerlo con ladyfingers, a mí me gusta más hacerlo con bizcocho de soletilla blandito.



     Pues bien, como llevo un mes a dieta, no podía dejar de pensar en el tiramisú que haría pero no podría comerme. Así que pensé en hacer unos cupcakes deliciosos que tampoco podría comerme. ¡Si es que soy masoquista! Aprovechando que tenía a mano la Thermomix de mi madre, eché mano de ella, pero podéis hacerlos sin ella sin ningún problema. Yo la usé para hacer la crema pastelera más rápido.



     Aquí os dejo la receta. No es complicada, pero requiere varios pasos.


Ingredientes para los cupcakes:
     130g de chocolate de cobertura (yo utilicé el de Nestlé postres)
     130ml de leche semidesnatada
     150g de azúcar moreno
     150g de harina
     125g de mantequilla a temperatura ambiente
     2 huevos
     1 cucharadita de levadura
     1 cucharadita de bicarbonato
     1 pizca de sal

     Precalentamos el horno a 165ºC y ponemos las cápsulas en la bandeja de cupcakes.
     En un cazo, derretimos el chocolate con la leche y la mitad del azúcar.
     Tamizamos la harina con la levadura y el bicarbonato y reservamos.
     Batimos la mantequilla con el azúcar restante hasta que la mezcla aclare (no aclarará mucho porque es azúcar moreno, pero sí aumentará su volumen).
     Añadimos los huevos, primero uno y cuando esté integrado añadimos el segundo.
     Añadimos los ingredientes secos previamente tamizados poco a poco mientras seguimos mezclando.
     Por último, añadimos la mezcla del chocolate derretido aún caliente poco a poco, como el aceite a la mayonesa cuando lo hacemos a mano.

     Llenamos las cápsulas hasta un poco más de la mitad y horneamos 22-24 minutos. Sacamos cuando al pinchar un palillo, éste salga limpio. Las dejamos enfriar en el molde 5 minutos y después las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse. Mientras están calientes, pinchamos la superficie de nuestros cupcakes repetidas veces con un palillo y los pintamos con el almíbar (receta a continuación) con un pincel de cocina.

Ingredientes para el almíbar:
     50g de azúcar
     50ml de agua
     2 chorros de ron (le eché ron porque no tenía Amaretto, si tenéis y os gusta, echádselo mejor)
     En el microondas, calentamos el agua. Añadimos el azúcar y removemos hasta que se disuelva. Dejamos que se temple y añadimos ron al gusto.

Ingredientes para la crema de café:
     Esta receta es para Thermomix, pero encontraréis mil recetas de crema pastelera en internet. Yo hice la receta de crema pastelera pero cambié la vainilla por café soluble.
     Os recomiendo que hagáis la crema unas horas antes porque tenéis que usarla bien fría.

     1 litro de leche
     100g de maizena
     200g de azúcar
     6 yemas de huevo
     40g de café soluble (aproximadamente, esto es al gusto)

     Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix y programamos 8 minutos a 90ºC velocidad 4. Y ya está, nada más, la Thermomix es mágica. La dejamos enfriar tapada con papel de film (el papel film ha de estar en contacto con la superficie de la crema para que no forme costra) y cuando esté templada la metemos en la nevera para que se enfríe del todo.

Ingredientes para el swiss meringue buttercream:
     150g de claras pasteurizadas (las de Mercadona)
     300g de azúcar
     250g de mantequilla a temperatura ambiente
     500g de mascarpone

     Calentamos al baño maría las claras con el azúcar hasta que veamos que el azúcar se ha disuelto completamente. Montamos las claras con el azúcar derretido, tienen que quedar montadas, pero no quedarán muy duras.
     Cuando se haya enfriado el bol en el que las hemos montado, añadimos la mantequilla a trocitos y batimos hasta que se corte la mezcla. Una vez se ha cortado, seguimos batiendo hasta que nos quede la clásica textura sedosa del buttercream de merengue suizo. Cuando hemos conseguido esta textura, le añadimos el mascarpone a cucharadas mientras seguimos batiendo.
   
     Pues bien, sólo nos queda montar nuestros cupcakes.



     Con un descorazonador, quitamos el centro de nuestros cupcakes y los rellenamos con la crema de café con la ayuda de una manga pastelera. Después cubrimos con el buttercream de mascarpone con la boquilla que más nos guste. Para terminar, espolvoreamos los cupcakes con caco en polvo (yo usé el de Valor).

Consejo: Yo añadí un poco de ron al buttercream porque me parecía que llevaba poco sólo con el almíbar.


     Pues esto es todo, espero que os haya gustado y que la hagáis porque (aunque no la he probado porque, como ya os he comentado, sigo a dieta... ¡arg!) quedan muy jugosos y la crema de mascarpone es una delicia. Eso sí, os recomiendo que los saquéis de la nevera uno ratito antes de servirlos para que el buttercream no esté demasiado duro, porque si no pierde gran parte del encanto.


     ¡Feliz resto de semana! Y preparaos que en breve tendremos fondant pintado a mano.
     Un abrazo,
   
     Lara


Canción del día: You were meant for me - Jewel



domingo, 10 de marzo de 2013

¡3.000 visitas y 50 seguidores!... y cupcakes de cumpleaños

     ¡Buenos días! Feliz domingo a tod@s. Yo hoy me había levantado con pocas ganas porque sí, es domingo, pero ¡cielos! me toca trabajar hasta las 22:00...arg. Sin embargo, el día se me ha alegrado al darme cuenta de que ya nos siguen 50 amigos en el blog y que hemos superado las 3.000 visitas. Así que quería daros las gracias a tod@s por leerme, por seguirme y por comentar mis entradas, por darme ánimos a continuar con esta pasión y compartirla con tod@s vosotr@s. También aprovecho para dar las gracias a tod@s l@s que tenéis blogs también porque me inspiráis muchísimo con vuestro trabajo y me dais ideas geniales. Seguid trabajando tanto y tan bien.

     Esta entrada va a ser un poco fugaz porque en un ratito tengo que irme preparando para salir de casa, pero no quería irme sin daros las gracias a tod@s. Os dejo las fotos de unos cupcakes que he hecho esta semana para la sobrina de una amiga.


     Como supongo que intuiréis, la cumpleañera en cuestión era Irune y cumplía 6 añitos y es una gran admiradora de los dibujos de Monster High. Me contó su tía que cuando le dio la cajita de cupcakes a Irune, ésta le preguntó: "¿Pero esto se puede comer?". La que está "pá comérsela" es ella jajajaja.


     Los cupcakes los hice de toffee, pero no con la salsa que hago normalmente deshaciendo los caramelos, sino con el toffee en pasta de Home Chef. La verdad es que es bastante bueno, pero sigo prefiriendo la salsita de caramelos pecaminosa. 

     Espero que a vosotr@s también os hayan gustado. Disfrutad mucho del domingo que además parece que ha dejado de llover. Un abrazo,

Lara



martes, 19 de febrero de 2013

Cupcakes con botones

¡Hola!

     Hoy os traigo fotos de unos cupcakes de los que ya os hablé en otra entrada, así que no me explayaré con la receta porque ya os la he contado. Son cupcakes de caramelos de toffee. Sólo me quedó comentaros que los caramelos los compré en el Lidl. Os lo digo porque la última vez que estuve en Valencia intenté hacerlos y fue bastante complicado encontrarlos. Aunque estoy segura de que en cualquier sitio en el que vendan chuches los tendrán. Tenéis que recordar que los caramelos han de ser los de toffee blanditos, no valen los tipo Solano o Werther's.

     Una vez tengáis los caramelos, sólo hay que quitarles el papel y meterlos en un cazo con leche evaporada (leche Ideal, aunque es más barata la de la marca de Lidl). Lo ponemos a fuego medio y removemos bien hasta que se mezcle todo. Para hacer esta salsa no os puedo indicar las cantidades exactas porque siempre la hago a ojo, pero lo más fiable (y placentero) es ir probando e ir añadiendo más caramelos al gusto. Observaréis que la salsa va cogiendo un color marrón más intenso conforme le vayáis echando más caramelos. Sabréis que está lista cuando al probarla aparezcan en vuestra mente imágenes de arpas, ángeles, arcángeles, nubes y querubines sonrosados.

     Os estaréis preguntando por qué os repito la misma receta. La explicación es muy sencilla: he hecho otra vez cupcakes de caramelos pero las he decorado con botones de fondant y quería enseñároslos. Aquí os los muestro en unas fotos geniales de Zahara de Sólo fue suerte.


     El plato de los tres señores comiendo tarta es de una tiendecita (cuyo nombre no recuerdo) en Williamsburg (Virginia) que me volvía loca. Era una tiendecita pequeña en la que tenían todo tipo de cosas cuquis y de cosas de gatos, pero ya ni siquiera sé si seguirá abierta, así que no puedo deciros dónde encontrarlo, ¡lo siento!


     Los botones y la aguja son de fondant. Los hice la noche anterior para que se secara la "pintura" de la aguja y se endureciese el fondant. Los botones morados los teñí con colorante en pasta Grape Violet de Sugarflair y los verdes con Spruce Green también de Sugarflair. Para la aguja mezclé colorante en polvo plateado (no recuerdo la marca ahora mismo y no lo tengo a mano, ya os lo diré) con unas gotitas de vodka, lo suficiente para que adquiera una cosistencia con la que se pueda pintar. El alcohol (en este caso el vodka) se evaporará y la aguja quedará así. Esta misma técnica se puede usar con cualquier otro colorante en polvo y utilizando alcohol alimentario o cualquier bebida alcohólica transparente.


     Para hacer los botones grandes utilicé un cortador de galletas con forma de botón. Para hacer los botones medianos y pequeños usé cortadores de círculo de distintos tamaños y para hacer los agujeros una esteca de modelar. 
     La aguja la modelé a mano pero, como veréis, no tiene mucha dificultad: hacemos un cono muy alargado, afinamos la punta más fina y en el extremo grueso, con una esteca, hacemos un agujero que vamos agrandando. La aplanamos un poco y luego pintamos y dejamos secar.


     Y eso es todo, una decoración muy sencilla que podemos hacer en unos minutos. Los cupcakes de caramelo son deliciosos, pero la verdad es que no son aptos para gente poco golosa. Son estupendos para niños o para gente muy golosa, pero si tenéis invitados que son "más de salado" os aseguro que les resultarán empalagosos. Para ese tipo de amistades, os recomiendo mejor que probéis con un carrot cake o con unos cupcakes de calabaza, ya que los bizcochos especiados con cremas de queso son menos dulces y empalagan menos. 


     Espero que os haya gustado esta idea de decoración, volveré prontito por aquí para contaros lo que estoy tramando estos días de vacaciones. ¡Un saludo! 

Lara

Canción del día:

     
   

domingo, 3 de febrero de 2013

Carrot cake y cupcakes de café

Mucha gente me pregunta cómo se hacen las tartas con fondant o los cupcakes decorados, y normalmente no se deciden a hacerlos porque se requieren demasiados utensilios e ingredientes que pueden resultar caros o difíciles de encontrar. Por eso, hoy os traigo dos ejemplos de dulces deliciosos que podemos hacer con pocas herramientas y con ingredientes cotidianos. Las fotos esta vez no son para  tirar cohetes porque las hice yo con mi tablet, pero me sirven para que veáis los resultados.
     Son unos cupcakes de café y un carrot cake (tarta de zanahoria) que hice en casa de mi madre en Valencia donde las herramientas más modernas que tenía eran la bandeja para cupcakes y una manga pastelera.


      Para hacer los cupcakes utilicé la misma receta que os conté en el post anterior de cupcakes de fresa, pero sustituí el aroma de fresa por Nescafé disuelto en la leche (no corté la leche con limón, sólo le eché dos cucharadas de Nescafé). Después hice un cream cheese icing con Nescafé y un chorrito de Baileys.



     Para el bizcocho del carrot cake utilicé la receta que más me gusta, que he conseguido a base de probar varias y modificarlas. Lo único que hice distinto esta vez fue utilizar melocotón en lugar de manzana porque no tenía manzanas.


     Me acordé de que mi madre tenía botes de melocotón en conserva sin azúcar y probé... y el resultado fue más que aceptable. Sigue gustándome más con manzana, pero el melocotón es una buena alternativa. Otra variación que he probado es sustituir un tercio o la mitad de la manzana por coco rallado, y también me gusta, pero queda un poco menos jugoso. Os dejo la receta.

Bizcocho de 22cm de diámetro

270g de harina
220ml de aceite de oliva suave
240g de azúcar
4 huevos
15 nueces troceadas
1 cucharadita de jengibre
2 cucharaditas de canela
350g de zanahorias
300g de manzana
1 cucharadita de levadura
2 cucharaditas de bicarbonato

     Precalentamos el horno a 180ºC con el calor sólo por abajo y sin ventilador

     Tamizamos la harina con la levadura, el bicarbonato y las especias en un bol y reservamos. Rallamos la zanahoria y la manzana y reservamos. Pelamos y troceamos las nueces y reservamos.

     Batimos los huevos con el azúcar y el aceite hasta que la mezcla aclare. Añadimos la harina a la mezcla y batimos.
     Añadimos la zanahoria y la manzana y mezclamos con la espátula, sin batir. Por último añadimos las nueces. Vertemos la mezcla en un molde previamente encamisado y horneamos.

     Tardará como una hora en hacerse, pero lo ideal es pinchar con un palillo pasados los primeros 45 minutos y comprobar cada cinco minutos hasta que esté hecho.


     Para este bizcocho es ideal rellenar y cubrir con cream cheese icing, que es lo que usé en esta tarta. Las letras las hice con ganache de chocolate y una boquilla fina con la manga pastelera.


     ¡¡Estaba buenísima!! Os recomiendo que la hagáis porque es una receta sencilla y riquísima. Aunque le gustará tanto a todo el mundo...¡que tendréis que repetirla!!


     ¡Feliz principio de semana a tod@s! 

miércoles, 30 de enero de 2013

Cupcakes de fresa

¡Buenas noches a tod@s!

     Hoy estoy contenta porque hemos superado las 2000 visitas en el blog, ¡2024 ya! así que, aunque estoy muuuuuuy cansada, he decidido que esto se merece una entrada para celebrarlo. Voy a enseñaros lo último que he hecho, que son unos cupcakes de fresa. No es una receta novedosa ni elaborada, ni tienen una decoración especialmente llamativa, pero los hice para una amiga que cumplía años y me hace ilusión que los veáis. Además, las fotos han quedado geniales, con un rollo retro muy divertido.

    La receta es muy sencilla, pero de momento es mi favorita. He probado muchas veces a hacer recetas de cupcakes con mantequilla, pero la verdad es que ninguna me gusta. Prefiero mil veces hacerlas con aceite, las recetas con mantequilla me da la sensación de que suben menos, se quedan duras antes y son menos esponjosas. No obstante, si alguien puede recomendarme una receta con mantequilla que quede esponjosa y no se seque en seguida, que me la deje por aquí o me la envíe por email, ¡gracias!



     Esta receta que ahora os voy a dar es la que utilizo normalmente para todos los cupcakes que sólo llevan esencias para darles sabor. Por ejemplo, cupcakes de vainilla, cupcakes de fresa, de limón, de naranja... lo único que cambio es la esencia que utilizo. Vamos allá con la receta:

2 huevos M
80ml de aceite de girasol (o de oliva suave, dependiendo de nuestro gusto)
160g de harina de trigo normal
150g de azúcar 
1/2 cucharadita de levadura
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de vinagre
130ml de leche semidesnatada o entera
1 chorrito de zumo de limón
esencia al gusto

     El chorrito de limón lo utilizamos para cortar la leche, echándoselo y dejando que la mezcla repose unos cinco minutos más o menos. Precalentamos el horno a 170ºC. Tamizamos la harina con la levadura y la reservamos para más adelante.
     Batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla aclare un poco. Añadimos el aceite y batimos. Añadimos la mitad de la leche cortada y batimos, después agregamos la mitad de la harina y volvemos a batir. Echamos el resto de la leche y batimos, después el resto de la harina y batimos. Mezclamos el bicarbonato con el vinagre y lo echamos mientras hace burbujitas. Por último, añadimos la esencia que más nos guste, tanta como queramos.
     Ponemos los papelitos de magdalenas en la bandeja y los llenamos hasta un poquito más de la mitad. Horneamos unos 20 minutos o hasta que al pinchar un palillo éste salga limpio. Dejamos que reposen en el molde 5 minutos y después en una rejilla hasta que estén fríos del todo.


     Yo las decoré con buttercream de merengue suizo al que añadí un poco de colorante de Sugarflair Claret y esencia de fresa, que también utilicé en el bizcocho y en el almíbar. El almíbar se hace rápidamente en el microondas y ayuda a que nuestros cupcakes se mantengan jugosos más tiempo. Sólo tenemos que mezclar el mismo volumen de agua que de azúcar y calentarlo en el microondas. Lo sacamos, removemos y comprobamos si se ha disuelto todo el azúcar. Si no se ha disuelto, volvemos a calentar un minuto y repetimos la operación hasta que se haya disuelto todo. Dejamos que se enfríe y le añadimos unas gotas de la esencia que queramos. También le podemos echar algún licor o zumo o café. 
     

     Hay gente que el almíbar se lo echa a los cupcakes cuando se han enfriado. Yo prefiero hacerlo nada más sacarlos del horno. Pincho la parte superior de los cupcakes con un palillo para que cale más el almíbar y lo aplico con un pincel de cocina. A mí me gusta empaparlos bastante, pero con cuidado de no mojar el papel.

     Utilicé la misma esencia tanto en el bizcocho como en el almíbar y el glaseado, pero también se pueden hacer combinaciones distintas y mantener la receta sencilla. Por ejemplo, hacer el bizcocho y el almíbar de vainilla y el glaseado de violetas, o el bizcocho y el almíbar de limón y el glaseado de frambuesa y decorar con una frambuesa natural... no sé, lo que se os ocurra.


     Son cupcakes muy sencillos que podemos hacer con pocos materiales y que siempre quedan bien. También podéis utilizar un glaseado distinto, como un buttercream típico, un cream cheese icing, merengue, nata montada... y rellenarlos con mermelada, crema pastelera, chocolate o lo que más os apetezca. Es lo mejor de los cupcakes, que son absolutamente personalizables.
      Así que ya sabéis, poneos un día manos a la obra, encended vuestros hornos y, en un ratito podréis sorprender a quien queráis con vuestras creaciones. Os deseo una feliz noche y un mejor día. 

¡Un beso!