lunes, 8 de abril de 2013

Cómo hornear un bizcocho

     Sé que en una entrada anterior ya os expliqué cómo hornear un bizcocho, pero he pensado que sería buena idea tener un paso a paso detallado de cómo hacerlo y creo que es un tema tan importante que se merece una entrada para él solito, ¿no os parece?
     En internet encontraréis cientos de blogs y de páginas que os explican cómo hornear un bizcocho, no estoy inventando la rueda. Pero quiero contaros cómo lo hago yo, paso a paso, con mis truquis y mi manera de hacer las cosas. Sobre todo para que tengáis una guía de cómo hornear un bizcocho desde el primer paso hasta el último.



PROCEDIMIENTO:

1) Antes de nada, encenderemos el horno para que cuando vayamos a meter nuestra masa de bizcocho, esté a la temperatura correcta. Este paso es MUY IMPORTANTE porque la temperatura del horno es lo que nos va a dar un horneado perfecto. Dicho esto, cada horno es un mundo (por desgracia), y eso va a hacer que en cada horno la temperatura de horneado varíe ligeramente. Lo ideal es que el horno esté a una temperatura de entre 175ºC y 195ºC. Tras hornear muuuchos bizcochos y destrozar muuuuchos de ellos, he llegado a la conclusión de que la temperatura ideal de horneado en mi horno es de un poco más de 180ºC pero sin llegar a los 190ºC. Pero, como he dicho, esto dependerá del horno que tengáis y de lo preciso que sea el termostato del mismo. Mucha gente dice que podéis comprar un termómetro de horno para medir cuál es la temperatura real que da el vuestro. Yo creo que si lo tenéis estupendo, pero no compraría uno sólo para esto. Yo soy más del método ensayo y error.
     Dentro de este primer paso quiero recordaros que para hornear un bizcocho hemos de poner el calor del horno sólo por abajo y sin ventilador. Y no vale eso de poner el horno a 220ºC para que se caliente rápidamente y luego bajarlo a 180ºC. Sé que va a tardar en calentarse si el calor está sólo por debajo, pero chic@s, es lo que hay. Si tomamos el atajo, la temperatura no será real y tampoco será uniforme, y esto puede sin duda hacer que nuestro bizcocho se estropee.
     Algun@ de vosotr@s pensará: "Pero mi horno tiene ventilador sí o sí... ¿no puedo hornear un bizcocho?" o "Es que en mi horno no puedo poner el calor sólo por abajo... ¿no puedo hornear un bizcocho?" Respuesta: "Sí. Podéis. Yo os estoy explicando lo que creo que es el método infalible para que nuestro bizcocho salga perfecto, pero seguro que hay otras maneras en función del horno que tengáis."

2) Encamisamos el molde que vayamos a usar. O lo que es lo mismo, cogemos el molde y lo untamos con algún tipo de grasa: mantequilla, margarina o aceite. Después lo espolvoreamos con harina y quitamos el exceso que pueda quedar dándole la vuelta y golpeando la base suavemente.
     También se puede poner papel de hornear, pero yo personalmente siempre lo hago de esta manera y se desmoldan perfectamente. Mis moldes son de PME redondos de distintos tamaños y no se me pega ninguno.

3) Preparamos la masa de nuestro bizcocho y una vez esté terminada la vertemos en el molde que habíamos encamisado anteriormente.

4) Metemos el molde con la masa dentro del horno y ponemos el reloj del horno (o el reloj de cocina, o el despertador, o la alarma del móvil, pero algo para no despistarnos porque los tiempos son muy importantes) para que nos avise una vez hayan transcurrido 40 minutos.
     Ahora es cuando os digo que BAJO NINGÚN CONCEPTO abráis la puerta del horno antes de esos 40 minutos, porque si no corréis el riesgo de que el bizcocho no os suba. También tenéis que tener cuidado de no golpear el horno de ninguna manera, ya que las vibraciones que se transmitan al molde también pueden hacer que nuestro bizcocho no suba.

5) Después de esos 40 minutos (en mi horno son mínimo 45) pinchamos el bizcocho con un palillo y ya sabéis, si sale limpio es que está hecho. Esto dependerá mucho del tamaño de vuestro bizcocho, cuanto más grande sea más tiempo tardará en hacerse. En mi horno, un bizcocho de 15cm de diámetro tarda unos 50-55 minutos en hacerse y uno de 22cm de diámetro tarda aproximadamente una hora y cuarto.

6) Sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar en el molde unos 5-10 minutos. Pasado ese tiempo, lo desmoldamos y dejamos que se enfríe del todo sobre una rejilla.

7) Si no lo vais a usar inmediatamente, os recomiendo que lo tapéis con papel de film para que no se reseque.


     Una pista: cuando vuestra cocina y vuestra casa empiecen a oler a bizcocho, es que ya casi está. Si os fijáis, veréis que los bordes del bizcocho empiezan a despegarse del molde: eso también es señal de que, si no está hecho ya, poco le queda.

POSIBLES CATÁSTROFES:

     Las he vivido todas, seguro. Os voy a enumerar las más habituales.

1) ¡Horror! ¡Mi bizcocho no ha subido!
     Lo más probable es que se deba a que el horno no estaba lo suficientemente caliente. Recuerda que al poner el calor sólo por abajo, tardará bastante en calentarse, no te impacientes. Y no cojas el atajo de precalentarlo a 220ºC y luego bajarlo a 190ºC, eso también provocará que tu bizcocho no suba.

2)¡Horror! Mi bizcocho estaba perfecto pero, al sacarlo del horno ¡se ha bajado/hundido!
     Esto suele ocurrir cuando sacamos el bizcocho antes de tiempo, o también cuando el horno ha recibido algún golpe. También si hemos abierto la puerta del horno antes de los 40 minutos.

3)¡Horror! Mi bizcocho había subido perfectamente pero se ha hundido antes de terminar de hornearlo.
     La causa es probablemente cualquiera de las del punto 2. Si un bizcocho se baja, en cualquier momento, suele ser porque ha perdido temperatura rápidamente o porque ha sido golpeado. También es importante verificar que nuestra levadura no está caducada. Además, si usamos levadura de sobre, debemos tener en cuenta que una vez hayamos abierto un sobre, no debemos tardar mucho en usar todo el contenido, porque pierde propiedades.
     De la misma manera, si no horneamos prácticamente a diario, no nos compensa comprar los botes de levadura grandes que venden porque si esa levadura ya abierta no se usa rápidamente también pierde propiedades.
     Para que vuestros bizcochos queden bien altos, esponjosos y jugosos, os recomiendo que utilicéis bicarbonato o gaseosas (de esas que van en sobrecitos) además de la levadura. Eso también hará que vuestro bizcocho no se hunda.

4) ¡Horror! ¡Mi bizcocho ha quedado demasiado alto!
     Bueno, tampoco es tan horripilante esta situación, porque siempre podemos cortar lo que nos haya subido de más. Pero claro, queremos que nuestros bizcochos queden perfectos sin retocar. Esto suele ocurrir cuando nos hemos pasado en la temperatura del horno y el bizcocho sube rápidamente, tanto que se pasa, o cuando hemos echado demasiada levadura.

5) ¡Horror! Mi bizcocho está crudo.
     Bueno, ésta es sencilla, seguro que se os ha ocurrido: lo hemos sacado antes de que estuviera hecho. Solución: la próxima vez, dejarlo más tiempo y verificar con el palillo. Incluso, puedo deciros que alguna vez que me ha pasado lo he vuelto a meter y se ha terminado de hacer sin problemas. Otras veces sin embargo, al volver a meterlo se ha hundido. Probad suerte si queréis, pero no es muy eficaz.

6) ¡Horror! Mi bizcocho se ha quemado.
     Tampoco es muy difícil ésta, ¿verdad? La próxima vez no pongáis el horno tan fuerte.
     Si estáis mirando cómo se hace vuestro bizcocho en el horno y observáis que empieza a ponerse oscuro, podéis intentar evitar la catástrofe bajando 20ºC la temperatura (nunca me ha funcionado) y/o tapándolo con papel de aluminio (sí me suele funcionar) y seguir cocinándolo hasta que esté. De esta manera seguirá cociéndose pero sin quemarse por arriba.

     Bueno, creo que esas son las catástrofes más habituales, pero también hay otras que nos dan muchos quebraderos de cabeza y realmente la solución es bien sencilla. Se me ocurren dos que os cuento a continuación.

PEQUEÑAS CATÁSTROFES:

1) Nos encantan los bizcochos con trocitos de chocolate, ¿verdad? O con nueces picadas, o con pistachos, con anacardos... infinidad de sabrosos tropezones. ¡Pero se nos quedan ABAJO! Ufff a mí esto me traía por la Calle de la Amargura hasta que descubrí que la solución más sencilla es enharinar los tropezones. Esto evita que se hundan. Ya está. ¿A que no era tan difícil? No entiendo por qué no aparece este sencillo truco en ninguno de mis libros de repostería.

2) Hay otros tropezones que nos encantan: las frutas. Mmmmm qué delicioso bizcocho con frutas. ¡Pero si parece que el bizcocho está CRUDO a trozos! La verdad es que esto sólo me ha ocurrido al echar fresas o melocotones en almíbar al bizcocho, no me ha pasado con la manzana ni la pera ni ninguna otra fruta. Supongo que porque las fresas y el melocotón son frutas con más contenido de agua y hacen que nuestro bizcocho esté demasiado húmedo. Para evitar que esto os ocurra, os recomiendo que sequéis un poco las frutas con un papel de cocina y que pongáis el horno un poco más fuerte al principio. Por ejemplo, calentad el horno a 200ºC y cuando hayan pasado unos 15 minutos lo bajáis a 180ºC (o la temperatura a la que horneéis mejor en vuestro horno).



     Pues bien, eso es todo. Si se me ocurre algo más o de repente me doy cuenta de que me he olvidado de algo super importante editaré la entrada para que tengáis toda la información relevante en la misa entrada. Espero que os sirvan estos consejos y que vuestros bizcochos queden siempre perfectos a partir de ahora.
     También os animo a que compartáis vuestros trucos con nosotr@s y a ver si así entre tod@s les ganamos la guerra a los bizcochos catastróficos.
   
     Os deseo un feliz comienzo de semana, que el lunes ya está superado :)

Lara


Canción del día: I will survive - Cake

18 comentarios:

  1. Un post diferente y muy bien explicado.No sabía el truco de secar un poquito las frutas sobre todo la fresa...lo tendré en cuenta para la próxima.
    Besos!
    Noemi de Merngue y Frambuesa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pruébalo Noemí y ya me dirás. La verdad es que se nota la diferencia.

      Eliminar
  2. Muy bueno tu tutorial!! una siempre piensa que lo tiene todo aprendido y al leer post como el tuyo se da cuenta de que todavía me queda mucho por aprender!! Muchas gracias.

    Un besote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, yo prefiero no pensar en todo lo que me queda por aprender!! Aunque, si te digo la verdad, es lo que más me gusta, saber que siempre se puede mejorar... si no, para qué seguir?? Aprender y superarse te hacen seguir adelante.

      Eliminar
  3. Creo que me han pasado todas esas catástrofes jajaja
    Lo de que queda crudo al introducir trocitos de fresa me paso pero con unos cupcakes, ¡que rabia me dio!

    Añado a favoritos esta entrada que seguro que la consultare más de una vez ¡Gracias!! =)

    http://lunaressobreelmantel.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo de las fresas en cupcakes también me ha pasado, y es frustrante. También puede pasarnos cuando nos ponemos creativas y echamos más fruta de lo que dice la receta. Lo que pasa es que una determinada receta sólo soporta una cantidad determinada de humedad, y si echamos más fruta estamos añadiendo mucha más agua, lo que suele estropear el resultado.

      Eliminar
  4. Jajajaja me ha hecho muchísima gracia lo de las catástrofes! Tu post es de máxima utilidad!
    Besos dulces!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que lo encuentres útil :) sé que cuando yo empezaba me habría venido genial un post así. Voy a intentar hacer una serie de posts de este estilo para ayudar a toda la gente que empieza. Si tenéis algo que añadir, no dudéis en comentármelo!

      Eliminar
  5. Qué blog mas chulo! y un post muy útil. Me quedo por aquí.

    Besos


    http://jissycocinitas.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenida!! Me alegro de tenerte por aquí :) un abrazo

      Eliminar
  6. Genial!!! Este tipo de post son súper útiles, que siempre hay truquillos por descubrir! ^_^

    Besitos!

    Ana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí!! Además vienen genial para quitarte la frustración tras una catástrofe bizcochil :p

      Eliminar
  7. Una entrada espectacular Lara, muy bien explicado !!!

    ResponderEliminar
  8. Quisiera saber si es cierto el mito de que cuando es muy grande el molde como de 36 cm redondo, se queda crudo al centro?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues mira, yo lo más grande que he horneado es de 27cm y no se me quedó crudo, pero si vas a hacerlo, procura que no sea demasiado alto. Es preferible que hagas dos o tres bizcochos si quieres una tarta alta porque se harán mejor.

      Eliminar
  9. Me paso lo de que una pastel me quede crudo en el medio! Lo volvi a meter en el horno tal cual recomendaste y no solo se cocio sino que tambien se puso mas alto! Y eso que ya estaba casi frio! Estuve a punto de tirarlo, tenia miedo se volviera toxico o algo al volver a meterlo! Gracias!!

    ResponderEliminar
  10. jo. mil gracias... yo no sabia lo de la temperatura solo abajo... a mi o se me hundia al sacarlo... o se me rechupaba.. para q.. ahora probare asi.. solo x debajo! graciassssssss

    ResponderEliminar

Agradezco mucho todos vuestros comentarios, me encanta leeros y contestar a todas vuestras dudas o sugerencias.